«La realidad actual obliga a las empresas de semillas a desarrollar variedades con adaptación a distintos tipos de suelos de menor calidad, con mayor producción de forraje por unidad de superficie, con gran adaptación a sistemas de pastoreo rotativo y con una rápida recuperación. Además tiene gran importancia la calidad del forraje producido (mayor palatabilidad, mayor digestibilidad), lo que mejora su aprovechamiento por el animal. GAPP está trabajando en esta línea y se ubica entre las primeras empresas del sector forrajero del país que maneja la mejor genética en el mundo. Produce semilla de la mejor calidad e incursiona, además de las especies forrajeras mencionadas más arriba, en la producción de híbridos de sorgo y maíz forrajeros», dijeron.
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