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Liboreiro disertó sobre el escenario futuro del comercio mundial de aquí al 2020, y sus implicancias para el complejo granario argentino, en el marco del Seminario CIARA-CEC 2005 que tiene lugar en el Hotel Hilton de Buenos Aires.
El especialista destacó que, según indica el programa de negociaciones de la OMC para la Agricultura, "es bastante posible que concretemos la eliminación de los subsidios", vinculados a las ayudas a las exportaciones, los créditos de largo plazo y las donaciones de alimentos de algunos países que disfrazan maniobras para reducir los precios de manera artificial.
También señaló que en materia de ayudas internas la tendencia va a ser a desvincular los pagos ligados a la producción y que "puede esperarse que disminuyan los subsidios consolidados, es decir aquellos que los países se comprometieron a no superar".
"El corte debería ser del 60 por ciento para que se congelaran los subsidios en el nivel actual. Para que tengan efecto deberían ser superiores al 60 por ciento. Pero no hay grandes expectativas que se pueda superar en mucho ese porcentaje", explicó Liboreiro.
El economista destacó que si se congelan en los actuales niveles, la relación que existe entre el monto de los subsidios y las exportaciones argentinas bajaría de 16 a 7 veces el valor de las ventas.
"Podemos aspirar es que el peso de estos subsidios vaya reduciendo en relación al valor de la producción", destacó el profesional del INAI.
En cuanto a acceso a mercados dijo que "va a haber un mejoramiento no muy significativo" por lo que consideró que "no es esperable grandes cambios."
Liboreiro destacó que ante ese escenario el acuerdo entre el MERCOSUR y la Unión Europea "puede mejorar el acceso de las oleaginosas" al igual que el acuerdo con la Comunidad Andina de Naciones que prevé la eliminación de aranceles en los próximos 15 años.
"Mi visualización de esto es que el elemento más importante del la OMC no es la liberalización del comercio sino mantener y profundizar las reglas del juego. Esas reglas se van haciendo más exigentes en etiquetados, trazabilidad, medidas sanitarias, licencias de importación, derechos de propiedad intelectual, aranceles diferenciados según origen, respeto a los animales, características de créditos, defensa de la competencia, políticas ambientales y laborales", explicó.
De ese modo, señaló que "en el futuro va a haber estándares mas exigentes que van a hacer mas complicado al comercio".
"Nos vamos a mover en un mundo de competencia imperfecta lejos del ideal. Visualizo un mundo con menores subsidios por unidad, pero con multiplicidad de productos y normas", agregó.
Por esa razón, Liboreiro consideró que no será suficiente pensar en hacer más eficiente una cadena de producción determinada sino que habría que pensar en una competitividad sistémica a nivel del país.
"¿No habrá que hacer lobby a un ámbito más amplio que no sea solo sobre las retenciones? Tal vez es necesario pensar en un sistema impositivo para que se puedan eliminar", puso como ejemplo.
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