ícola Semanal que realiza la Bolsa de Cereales de Buenos Aires que al concluir la primera semana de julio, con la cosecha de soja ya terminada y la de maíz en un 98%, los productores ya sembraron 3,15 millones de hectáreas de trigo para la próxima campaña, cubriendo el 56,9% de los 5,5 millones de hectáreas previstas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La implantación de trigo sigue adelantada (6,9%) a igual fecha del año pasado gracias al mayor progreso del centro norte.
La región de Mar y Sierras de Buenos Aires continuaba las siembras a ritmo normal, aunque sobre perfiles moderados y escasamente provista de agua.
Esto causa incertidumbre en vistas a etapas futuras de mayor demanda y una importante dependencia de las recargas que ocurran hasta inicios de la primavera.
Hacia el oeste de esta zona el nivel de carencia se acrecienta gradualmente, demorando las coberturas.
En el extremo sur de Buenos Aires, Patagones recibió nuevamente los registros más relevantes.
Al cierre del informe citado, el resto del sudoeste agrícola -fundamentalmente al norte de las sierras de Ventania- tenía escasas probabilidades de recibir recargas suficientes como para reestablecer las paralizadas siembras al corto plazo.
La franja centro-oeste de Córdoba persiste con falta de agua.
Si este escenario no se revierte en el corto plazo en las zonas deficitarias, es altamente probable que la estimación de siembra actualmente proyectada sufra un nuevo recorte.
Las zonas trigueras extra-pampeanas del norte (Salta, Tucumán, Chaco, noreste de Santiago del Estero) continúan evolucionando favorablemente.
Los cultivos del domo oriental de Santa Fe desarrollaban las primeras etapas con muy buen nivel de reservas hídricas.
En soja la producción final se mantiene en 40.750.000 toneladas partiendo de una superficie sembrada de 15,62 millones de hectáreas, de las cuales se cosecharon 15,42 millones.
El área cultivada nacional creció un 6,5% compensando parcialmente la merma que tuvo la productividad media estimada en un 4,7%, por lo que el volumen proyectado es un 2,6% mayor a la temporada precedente.
En maíz el volumen cosechado en chacra asciende a 14,1 millones de toneladas con un rendimiento medio de 65,1 quintales por hectárea.
El progreso de la recolección alcanza igual nivel que el registrado a igual fecha del año anterior, habiendo avanzado en 1,8 puntos respecto de la semana anterior.
Escasos lotes quedan por recoger en las provincias norteñas, extremo norte de santa Fe y en el sur de Buenos Aires, cuyo resultado es poco probable que modifique sustancialmente el tamaño de la cosecha final estimada en 14.400.000 toneladas.
Comparativamente con la campaña pasada, la actual observó una reducción en la extensión cultivada y una fuerte reducción en los rendimientos en todas las zonas productivas con la sola excepción de las provincias norteñas.
Un fuerte estrés hídrico originado por la falta de lluvias combinado con elevadas temperaturas dañó las fases evolutivas principales que definen los rendimientos.
Esta situación se reflejó con mayor incidencia en cultivos tempranos.
Dejá tu comentario