En la medida en que las turbulencias financieras vayan cediendo, los mercados de granos podrán recuperarse parcialmente del duro revés de las últimas semanas. Mientras tanto, comienzan a perfilarse algunas consecuencias del efecto que esta crisis tendrá en los mercados de commodities en general y en el de los cereales en particular.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El primer síntoma visible de la crisis es la retracción crediticia en el tráfico comercial, lo que impide una fluida apertura de cartas de crédito de los bancos a los exportadores. Esta circunstancia ha determinado fuertes bajas en el mercado de fletes de ultramar.
El índice de fletes secos del mar Báltico -que está compuesto por una serie de cargas frecuentes entre países en buques de distinto porte- se encuentre en el nivel más bajo desde noviembre de 2002, lo que estaría acusando en principio la tranquilidad de China como demandante de materias primas.
Volumen
En torno a 90% del total de mercadería del comercio mundial circula por mar. El escaso movimiento refleja claramente el modo en que la crisis financiera se va trasladando a la economía real.
La fortaleza del Yuan y el incremento productivo de esta temporada, también ha determinado una baja en los preciosdomésticos chinos, particularmente en las plazas de aceites vegetales, influenciados negativamente por la baja del barril de petróleo. Según algunos analistas chinos, la demanda de aceite de soja para elaborar biodiésel -proyectada a nivel mundial en el orden de 1,7 millón de toneladas en la campaña 2008/09-, podría recortarse en 50%.
Tampoco contribuye a la mejora de las cotizaciones la fortaleza del dólar en relación con el resto de las monedas, fenómeno que se viene manifestando desde el momento en que se instaló la crisis financiera, ya que los grupos inversores siguen buscando refugio en esta divisa. No se registraban cotizaciones tan bajas para el euro desde noviembre de 2006.
También ha contribuido a la debilidad en las cotizaciones de los granos la circunstancia de haberse logrado en el hemisferio norte niveles productivos adecuados de semillas oleaginosas y granos forrajeros, incluso superiores a lo originalmente previsto.
Además, surgen rumores desde Washington que indicarían la intención política de regular la operatoria sobre derivados financieros, con la amenaza cierta que la legislación vigente en torno a la operatoria de fondos sobre materias primas sea revisada, imponiendo algunas restricciones a la inversión en posiciones de compra.
Otro efecto de la crisis fue el cambio de percepción de los operadores: de una expectativade inflación creciente a una casi segura deflación, con restricciones en el consumo y aumento en la tasa de desempleo.
Resultó vertiginoso el cambio de expectativas del mundo en su relación con el mercado de alimentos. De un escenario de honda preocupación acerca del modo de lograr cumplir con una demanda creciente, al planteo actual de determinar si la oferta que actualmentese proyecta contará con una demanda adecuada como para evitar nuevas caídas de precios.
Subyacen algunos elementos constructivos para el mediano plazo, teniendo en cuenta que la magnitud de la baja en las cotizaciones de los granos fue muy pronunciada y en un plazo muy corto. Si bien el proceso de suba de precios fue significativo, esta actividad demandó alrededor de un año en materializarse; en tanto que la corrección de las cotizaciones a los niveles que existían 14 meses atrás se efectivizó en solamente 90 días.
También, la crisis financieradetermina dificultades crediticias en Brasil. Los productores no pueden financiarse adecuadamente y el área de cultivo y el potencial productivo declinarán por esta circunstancia.
Los «farmers» de los Estados Unidos también se plantearán esta dificultad en la próxima campaña agrícola, que se iniciará en el primer trimestre de 2009.
Proyecciones
La analista del mercado de soja de Prudencial Bache, Anne Frick, señala en sus informes recientes que los traders del mundo aguardan una abultada siembra de soja en nuestro país, lo que tampoco ayuda a afirmar las cotizaciones de la oleaginosa.
De todas maneras, la especialista no es pesimista con los precios en el corto plazo.
Asumiendo que el contexto económico se encuentra inusualmente enrarecido, existe la percepción en el mercado de que la demanda se desacelerará y esta circunstancia posiblemente se encuentre incorporada en las cotizaciones actuales. Frick proyecta mejoras en las cotizaciones, al menos hasta fines de noviembre.
Dejá tu comentario