La Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval (FEMPINRA) y el Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) levantaron el paro previsto para este miércoles en todos los puertos del país, luego de que el Ministerio de Planificación Federal firmó el acta de prórroga de la concesión de la terminal 5 de Buenos Aires.
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El SUPA, que lidera Juan Corvalán, decidió levantar la huelga nacional y agradeció de manera especial al ministro del área, Julio De Vido, por "haber llevado tranquilidad" al personal.
El secretario de Prensa de la FEMPINRA, Luis Rebollo, informó que una asamblea de trabajadores realizada en el puerto de Buenos Aires levantó la protesta de 24 horas, luego de que el subsecretario de Vías Navegables, Ricardo Luján, entregó a la entidad el acta firmada por Planificación Federal, que prorrogó 36 meses el vencimiento contractual de la concesión de la terminal.
"Esa concesión es ostentada por la firma BACTSSA y estaba previsto que expirase el 30 de septiembre", explicó Rebollo.
El acta ratificó "las Resoluciones 88 y 91 de la Administración General de Puertos (AGP)) y la obligación de la concesionaria BACTSSA de garantizar el mantenimiento de las fuentes y condiciones laborales de los trabajadores en relación de dependencia y de terceros contratados en esa terminal", agregó.
En el encuentro, además de Luján, participaron el Director Nacional de Puertos, Eduardo Gonzáléz, y la FEMPINRA.
A su vez, el SUPA y la Federación de Estibadores Portuarios Argentinos (FEPA) también levantaron el paro en todos los puertos a partir de "la firma del acta que extendió la concesión".
Un comunicado firmado por Corvalán agradeció al ministro De Vido de forma expresa "el gesto de haber devuelto la tranquilidad y estabilidad a los más de mil estibadores y sus familias".
El gobierno nacional extendió por otros tres años la concesión a BACTSSA, a la que también comprometió a invertir 30 millones de dólares hasta octubre de 2015, fecha en que expirará el acuerdo.
"El resultado es consecuencia de la unidad, solidaridad y lucha de los estibadores de todos los puertos, que están muy contentos porque primó la inteligencia y la coherencia y la preservación de las fuentes de empleo", puntualizó el dirigente sindical.
En tanto, en Rosario una huelga por tiempo indefinido de trabajadores agremiados en el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) impide el amarre de barcos de granos en Rosario, lo que paralizó el embarque de mercadería.
Si bien la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas (CAPyM) anunció el viernes que SOMU había levantado la medida, Omar Suárez, secretario general del sindicato, señaló que la huelga que comenzó ayer es una continuación de la protesta dispuesta previamente.
"Esto va a seguir por tiempo indeterminado. Hasta tanto no pongan los tripulantes y firmen el convenio de trabajo colectivo no va entrar y no va a salir un barco más", dijo el sindicalista, que añadió que podrían encontrarse demoradas cerca de 150 embarcaciones.
SOMU negocia con la Cámara de Armadores de Lanchas de Prácticos (CALAPRAC) -una de las tareas de los miembros del sindicato es transportar prácticos a los barcos que ingresan a los distintos puertos-, pero Suárez señaló que, hasta el momento, no tenían una reunión con representantes de la cámara.
La protesta del sindicato tiene lugar en momentos en que los productores inician la recolección de la soja y el maíz, los dos principales cultivos del país, y el transporte de granos a los puertos de Rosario se intensifica.
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