La demanda de vinos argentinos caerá 2,8 por ciento este año, nivel de actividad que logrará recuperarse recién en 2014, cuando se prevé que alcance un alza de 2,9 por ciento, cifra similar a la registrada antes de la crisis.
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Así lo precisó el titular de Área del Vino, Javier Merino, en el workshop que se realizó en la ciudad de Mendoza, en donde los más importantes bodegueros de la Argentina se reunieron para evaluar el impacto de la crisis financiera internacional en el sector vitivinícola y las perspectivas a futuro.
Del trabajo realizado durante toda la jornada surgieron los principales lineamientos del Plan estratégico de Wines of Argentina, para 2010 y 2011.
Wines of Argentina está integrada por más de 170 Bodegas pertenecientes a todas las regiones vitivinícolas del país, representando aproximadamente el 95 por ciento del total de las exportaciones de vinos argentinos.
Según los registros que maneja Área del Vino -consultora de comunicación especializada en el sector- la demanda de vinos registró una tendencia alcista hasta 2008, cuando la crisis internacional golpeó también al mundo vitivinícola.
Es que la demanda de vinos creció 3,1 por ciento en 2007; 1,6 por ciento en 2008; se prevé una caída de 2,8 por ciento para este año, una recuperación de 0,5 por ciento en 2010 y de 2,9 para 2014, cuando alcanzaría niveles similares al previo a la crisis.
En el marco del workshop Merino realizó una minuciosa descripción de cómo afectó la crisis financiera internacional al sector vitivinícola y cómo dejó parada a la Argentina de cara a los próximos años.
Al respecto, señaló que "el volumen de comercio va a caer 11 por ciento en 2009 en el orden mundial" y que el "volumen del comercio de vinos está en el mismo esquema".
"Desde el punto de vista cambiario tuvimos un período de volatilidad cambiaria que afectó a la exportación argentina en términos negativos, pero que ha regresado relativamente a la normalidad", agregó.
También detalló que se registraron "fuertes ajustes de inversión por la restricción financiera" y que "en el sector vitivinícola se verificó en lo que tiene que ver con inventaria". Pese a esta situación, Merino concluyó que "hay una gran oportunidad" para la Argentina por sus "ventajas competitivas", debido a que "tiene gran fuerza el nivel de precios mas elevado", en los principales destinos de exportación.
La Argentina ocupa el noveno lugar mundial en el consumo de vino; en exportación se ubica en el séptimo lugar en volumen y en el décimo en valor, lo que implica que mantiene precios relativos promedio un 38 por ciento por debajo del precio promedio mundial.
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