«Crece la preocupación en los sectores agropecuarios por el retroceso feroz de su rentabilidad y la falta de libertad», expresó Raúl Plácido Victores, presidente de la Sociedad Rural de San Pedro. «Allá por 2005 advertíamos sobre la catástrofe que se empezaba a posar sobre el campo. Todavía repica en nuestros oídos cuando, en el encuentro mensual de dirigentes, nuestra Sociedad Rural pedía el apoyo para hacer sentir la voz de disgusto en las puertas de Feriagro, que meses más tarde se realizaría en su zona. Sin embargo, nadie nos escuchó porque decían que era la fiesta del campo y que no podíamos arruinarla», sostuvo Victores.
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«Y realmente tuvieron razón, fue la fiesta del campo y en ella el pato de la boda fue nuestro sector», expresó.
«Recordamos que allá por octubre del pasado año, en el Consejo de CARBAP celebrado en Necochea, se votó favorablemente la moción de tomar medidas de acción directa y nada pasó. Luego vinieron las asambleas de productores, método que encontraron para poder dilatar cualquier tipo de accionar o defensa del hombre de campo. Y en el medio pusieron el peso mínimo de faena, siguieron con el virus K, hasta llegamos a enviar delegados de nuestra entidad para que nos explicasen cuál era la situación e incluso asistimos a charlas para que nos contasen por dónde había entrado el mal, cerraron la exportaciones, prohibieron la compra de los supermercados a Liniers, también apuntaron al trigo, maíz, girasol y_tantas otras», dijo el dirigente.
Al tiempo, «continuábamos con las asambleas y el famoso diálogo. Y ya ven cuál es la situación al día de hoy: precios prácticamente irrisorios, sin poder vender nuestros terneros ni novillos gordos, las cadenas de pago cortadas y todavía algunos dirigentes tienen el tupé de desconocer la posición de los productores que dicen representar porque unánimemente en la mayoría de los encuentros celebrados en la provincia de Buenos Aires se alzó la voz a favor de un paro por un tiempo prolongado», manifestó.
«Pero consideran que no son vinculantes y les siguen faltando el respeto a quienes dicen representar. Sería bueno entonces que aquellos que se llenan la boca de diálogo explicaran por qué estamos como estamos», continuó.
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