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16 de octubre 2008 - 00:00

Silencio oficial a reclamo de UIA para devaluación

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«H ay que dejar flotar libremente el dólar. La inflación y los aumentos de sueldo ya no existen como temas: hoy ya estamos en recesión y tratando de no suspender o despedir a la gente. En este panorama, es indispensable, fundamental, impedir que el peso se revalúe frente a las monedas de nuestros socios comerciales, principalmente Brasil.» Un altísimo directivo de la Unión Industrial Argentina (UIA) hizo casi una confesión en diálogo con este diario, justo en un día en el que el Banco Central no sólo no vendió dólares sino que salió a comprar para mantener el tipo de cambio.

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«Estamos al borde del precipicio y seguimos discutiendo qué hacer con el dólar, mientras Brasil devalúa cerca de 40% y Chile algo por el estilo... ¿Si pedimos devaluación? Lo que pretendemos es impedir que el peso se revalúe...»

El diálogo se produjo mientras todavía resonaban los ecos del polémico comunicado emitido el martes por la noche en el que -de manera no explícita pero muy poco velada- los industriales reclamaban la devaluación del peso para «empatar» con la del real. Lo llamativo es que ningún funcionario del gobierno salió al cruce de la postura de la UIA -por mucho menos, en el pasado reciente, los excomulgaron-, lo que indicaría que la entidad contó con un guiño oficial.

De hecho, antes de hacer público el comunicado, los directivos de la UIA que lo elaboraron se lo habrían remitido a los ministros Julio De Vido y Carlos Fernández; ni el titular de Planificación ni el de Economía formularon objeciones. En tanto, el real ayer tocó los 2,16 por dólar lo que -si se lo compara con su tasa más baja, de 1,56 por dólar- implica una devaluación de casi 38% en un semestre.

El empresario que -café de por medio- habló con Ambito Financiero recién salía de una reunión en la central fabril en la que el presidente Juan Carlos Lascurain relató la reunión que mantuvo en el Ministerio de Trabajo con Carlos Tomada y el secretario general de la CGT Hugo Moyano. En tren de confesiones, admitió que «no sirvió para nada; no se habló de nada; no se hizo para otra cosa que para la foto. ¿Quién puede pensar en aumentos de sueldos, si el martes en la junta directiva todos los que hablaron dijeron que ya no sabían qué hacer para no suspender o despedir a sus empleados?».

  • Quejas

    La junta directiva es algo así como el parlamento de la UIA, del que forman parte los sectores y también los representantes de las provincias. El directivo relató algunas de las quejas que se escucharon en la reunión del martes: «El delegado del Chaco contó que una fábrica brasileña que se instaló este año en la provincia (sería la poderosa Santana Textil) no sabe cómo hacer para no suspender, y están acumulando tantos stocks que ya no tienen dónde meterlos. Los sectoriales, como textiles, plásticos, papeleros, metalúrgicos, fabricantes de cartón corrugado, autopartistas, todos pintaron panoramas similares. Y hasta se leyó una información del grupo brasileño que compró Vitopel (fabricante de envases flexibles, que era de Arcor), de que traslada 80% de su producción a Brasil. Y nosotros queremos defender el tipo de cambio...».

    Si bien las quejas suenan hasta razonables y la receta única que proponen sería la devaluación del peso, también lo es que estos mismos abogados de la devaluación que hoy piden la libre flotación exigían la intervención del Banco Central cuando el dólar amenazaba perforar el piso de $ 3. La gran pregunta entonces es si esos sectores en crisis se «salvan» apenas retocando el tipo de cambio, que -cabe apuntar- lo pasó (en su franja mayorista) de $ 3,02 durante el conflicto con el campo a los $ 3,20 del cierre de ayer, una devaluación de casi 6%.

    Respecto a la reunión en la cartera laboral, a la que el alto dirigente calificó de «para la foto», el ministro Tomada dijo que se había hecho con el propósito de sellar un «pacto social» entre patronos y trabajadores, un tema que viene meneándose casi desde hace varios años sin que hasta ahora se haya siquiera avanzado en alguno de los temas que se plantean (acuerdos salariales, nueva ley de accidentes de trabajo, aportes patronales a las obras sociales, etc.).

    Sin embargo, lo más significativo del encuentro fue la reiteración por parte de Lascurain de la «preocupación» de la UIA sobre el tipo de cambio, un tema que parece ser absolutamente excluyente por estos días para la central fabril.
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