El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El mercado climático y la realidad del avance de la cosecha gruesa en los EE.UU. han determinado una suba importante en el precio proyectado de los granos a cosecha. De un mes a esta fecha, el precio del maíz aumentó 12%, el trigo 10% y la soja por ciento.
Tal como se observa en el cuadro adjunto, el margen bruto proyectado para un maíz de 80 qq/ha supera al de una soja de 32 qq/ha en 85 u$s/ha. No obstante, el retorno por peso invertido es muy similar, con 2,99 $/$ en maíz y 3,1 $/$ en soja de primera.
Quienes ya sembraron trigo, están jugados a la rotación trigo/soja en esa superficie. Pero resta aún definir las superficies por sembrar con maíz y soja de primera.
En esta decisión juegan variables como la rotación programada, el capital disponible y la percepción del productor en cuanto a cuál será el mejor negocio, incluyendo las perspectivas climáticas, los granos de que aún dispone el productor para efectuar compras mediante canje, qué pasará con las retenciones etcétera.
Si bien la soja requiere una menor inversión por hectárea que el maíz, y más aún si se dispone de semilla de propia producción, no puede dejar de observarse que un gran aumento en la superficie por sembrar con soja de primera determinará una gran presión de venta en el momento de cosecha, con la consecuente baja en los precios del mercado interno, independientemente de lo que ocurra en el exterior. La distribución de la superficie en la rotación, que para los campos 100% agrícolas del norte de Buenos Aires y sur de Santa Fe sería idealmente de 33% para trigo/soja, 33% para maíz y 33% para soja de primera, no es sólo un capricho técnico, sino que apunta también a diversificar riesgos productivos y de mercados, y es oportuno tenerlo en cuenta al momento de decidir la superficie por sembrar de cada cultivo.
Dejá tu comentario