Preocupa a
todos los
eslabones
de la
producción
triguera el
futuro del
cereal, de
cara a la
cosecha de
diciembre y
enero.
Los integrantes de la cadena triguera mantienen reuniones para consensuar un proyecto conjunto con el objetivo de evitar que se produzca un desastre comercial a la hora de vender el cereal en diciembre/enero próximo, según afirman fuentes del sector.
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La semana pasada comenzaron a realizarse reuniones entre las Bolsas de Cereales, productores trigueros de distintas provincias, exportadores, molinos, corredores y acopios. El siguiente encuentro se llevará a cabo el próximo martes en la Bolsa de Cereales.
Hasta el momento, sólo los exportadores presentaron propuestas para ser analizadas por los demás integrantes de la cadena cerealera.
Una de ellas propone que el saldo exportable se defina en precosecha y se ajuste en cada trimestre de manera decreciente. Además, la iniciativa contempla asignar 80% del cupo exportable a los «exportadores tradicionales», definidos como aquellos que hayan «exportado en promedio más de 10.000 toneladas por año durante las últimas tres campañas». Y se establece, además, que para poder registrar una venta externa será obligatorio poder demostrar la compra en el mercado interno, según informó el sitio Infocampo.
Por el momento, no existen señales de que pueda haber un acercamiento entre las diferentes posiciones, dado que los representantes de los molinos harineros exportadores no muestran demasiado interés en promover cambios al régimen actual implementado por el gobierno, y la dirigencia del campo adelantó que no apoyará la propuesta presentada por los directivos de los grandes traders granarios.
Consenso
«El mercado de trigo debe volver a funcionar normalmente y para esto debemos trabajar duro y buscar una propuesta consensuada entre todos los sectores involucrados», afirmó Silvio Corti, directivo de Federación Agraria (FAA).
Mientras tanto, Ernesto Ambrosetti, jefe del Instituto de Estudios Económicos de la Sociedad Rural, afirmó: «Estamos trabajando en distintas alternativas para proponerlas ante los funcionarios del gobierno: todos los sectores estamos de acuerdo en que debemos modificar la Resolución 543 que implementó la ONCCA para frenar la exportación de trigo» y agregó: «Consideramos que la mejor solución para normalizar el mercado sería compensar a los molinos en forma adelantada, pagando compensaciones directas sobre las bolsas de harina -que se comercializan en el mercado interno-, además de abrir permanentemente los registros de exportación».
Para tener una idea de la distorsión presente en los precios del cereal en la Argentina hay que observar la situación del país vecino, Uruguay, donde el precio del trigo disponible no tiene ya cotización porque no existe más disponibilidad del cereal hasta el ingreso de la próxima cosecha.
En la Argentina, el valor del precio disponible del trigo en Rosario se ubica actualmente en unos $ 550 por tonelada, equivalentes a apenas u$s 183 por tonelada,
«Mientras siga vigente la Resolución 543, al productor no le va a quedar otra alternativa que agachar la cabeza y seguir recibiendo precios muy por debajo de la capacidad de pago real» de la exportación de trigo y de harina, explicó Raúl Maestre, miembro de la Comisión Directiva de la Asociación Argentina de Productores de Trigo (Aaprotrigo).
«Las decisiones que viene tomando el gobierno produjeron que la Argentina desaparezca del mercado internacional de trigo en un momento en el que el mundo demanda más que nunca este cereal», finalizó Maestre.
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