Boca se recuperó ante Quilmes y llega entonado al Superclásico
Carrizo festeja el único gol del partido.
A los 11, Nicolás Colazo encaró por la izquierda, lanzó el centro, Jonathan Calleri abrió las piernas para que le quede a Andrés Chávez, que pudo sacar un remate de zurda, desviado al córner por la pierna de un defensor visitante.
De ese tiro de esquina, ejecutado por Carrizo, llegó otra jugada de riesgo a favor de Boca, con un cabezazo de Lisandro Magallán, que apareció solo en el área, pero no supo aprovechar y la pelota se fue lejos.
Cuatro minutos más tarde, otra pelota parada puso en riesgo la valla visitante, aunque otra vez el futbolista local, esta vez Leandro Marín, dilapidó la chance, y, casi abajo del arco, remate mal, por arriba, tras un tiro libre de Colazo desde la izquierda.
Después de los 20 minutos, Quilmes se animó un poco y desnudo fallas de la línea defensiva de Boca, sobre todo de los centrales, que parecían nerviosos y mostraban dificultades con los pelotazos frontales.
A los 28, Arnaldo González apareció por izquierda, en segunda jugada luego de un córner, lanzó un centro al punto del penal, donde Sergio Hipperdinger, en absoluta soledad, cabeceó en forma defectuosa.
Con el correr de los minutos, Quilmes, sin jugar tan atrás, planteaba la lucha de igual a igual en la mitad de la cancha, donde las imprecisiones eran moneda corriente.
Con Fernando Gago y César Meli lejos de su mejor nivel, a Boca le costaba mucho asociar juego y recurría con cada vez mayor frecuencia a los pelotazos, que favorecían a los centrales visitantes, Sebastián Martínez y Joel Carli.
Cuando se jugaban 42 minutos, Boca tuvo su mejor jugada del primer tiempo: Gago cedió a Meli, éste a Marín, que lanzó el centro, peinado por Chávez para Calleri, que con otro testazo obligó a Martínez a salvar sobre la línea de gol.
Ya en el complemento, y en 4 minutos, Colazo ejecutó un tiro libre de zurda desde la puerta del área, por derecha, que encontró a Dulcich bien parado y el arquero de Quilmes mandó la pelota al córner con un manotazo.
Dos minutos más tarde, un error le costó muy caro a Quilmes y Boca logró quebrar el marcador. La visita ejecutó corto un tiro libre, Meli presionó y robó, Chávez hizo una larga corrida contra Martínez, la tiró al área y allí, Carrizo sacó un zurdazo que rozó en Lucas Suárez, descolocó a Dulcich y se convirtió en el 1-0.
Con la apertura del marcador, el local pareció renacer, y tuvo algunos minutos de dominio pleno, ante un Quilmes que ahora tenía dificultades para equilibrar el juego.
Sin embargo, la reacción de Boca se diluyó en algunos minutos y Quilmes, pese a sus limitaciones, hizo sufrir al loca hasta el final, sobre todo con centros y pelotas paradas que desnudaron los problemas defensivos de los dirigidos por Rodolfo Arruabarrena.


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