Chelsea eliminó 3-2 a Liverpool en dramático tiempo extra y se clasificó para enfrentar a Manchester United, el 21 de mayo en Moscú, en la primera final inglesa en la historia de la Liga de Campeones del fútbol europeo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El marfileño Didier Drogba anotó a los 32' para Chelsea y el español Fernando Torres, otra vez de pobre labor, igualó a los 63' y forzó el alargue, pues la ida había terminado 1-1 en Liverpool, que pagó caro precio al gol en contra del noruego John Riise en el último minuto una semana atrás.
Chelsea, el equipo del millonario ruso Roman Abramovich, fue una trompa al iniciarse el alargue: Frank Lampard, a los 96' de penal, y otra vez Drogba, a los 104', marcaron para el local y el holandés Ryan Babel descontó a los 116' para darle puro dramatismo a los minutos finales.
El DT israelí Avram Grant rezó arrodillado, Ballack lloró junto con Lampard, quien jugó tras el fallecimiento de su madre y todo Stamford Bridge celebró la primera clasificación en la historia del club a la final de la Liga de Campeones.
Drogba, el héroe de Chelsea, exigió a Pepe Reina cuando sólo se jugaban 5', pero mejor aún respondió su colega Petr Cech, cuando tapó a los 9' ante Torres, tras gran jugada de Liverpool, en una primera etapa que tuvo momentos intensos.
Otra vez Drogba, muy bien habilitado por Joe Cole, tiró a los 18' apenas desviado mano a mano ante Reina, quien volvió a lucirse a los 21' ante un tiro de Michael Essien, lo que dio una idea del dominio y mejor juego de Chelsea.
No extrañó entonces que a los 32' llegara su gol: Salomon Kalou, de buen primer tiempo, escapó en veloz contragolpe muy bien habilitado por Frank Lampard, Reina desvió su remate en gran modo, pero Drogba, de primera y con poco margen, anotó en el rebote.
En el complemento, y otra vez bajo una intensa lluvia, Liverpool, más adelantado en el campo, casi empata a los 52', pero otra vez Cech salvó de modo notable ante los pies de Dirk Kuyt.
Cuando todo parecía complicado para Liverpool, Benayoun escapó a sus marcas en hábil jugada de derecha a izquierda y tocó profundo y corto para Torres, quien acomodó su cuerpo y definió solo ante Cech.
Fue su gol 31 en 43 partidos, que rompió además la maldición de Liverpool, que llevaba ocho juegos sin anotar en Londres, pero su única contribución de la noche, al punto que el DT Rafa Benítez lo sacó por Ryan Babel.
El alargue tuvo de todo: a los 93' fue bien anulado un gol a Essien por offside de Drogba, a los 94' el finlandés Sami Hyypia cometió un penal tonto pero claro a Ballack y Lampard marcó el 2-1 y a los 104' escapó Nicolas Anelka y Drogba aumentó a 3-1.
Liverpool pareció rendido, un gol con buen tiro de Babel dio sin embargo más dramatismo al alargue y la fiesta, finalmente, fue del local, que ahora espera a Manchester United.
Dejá tu comentario