La definición perfecta sería "muy lejos". Así se puede resumir el encuentro de dobles que Carlos Berlocq y Eduardo Schwank perdieron ante Radek Stepanek y Tomas Berdych por 6-3, 6-4 y 6-3, en la semifinal de la Copa Davis en la que República Checa derrota 2-1 a la Argentina.
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El arranque pareció establecer el norte que iba a tener el encuentro. Sin estrategias claras, ambos equipos fueron pelota a pelota. Además, los checos ganaban con relativa facilidad sus games de saque mientras que los argentinos vivieron con zozobras cada vez que tuvieron que servir.
Con fisuras en ambas parejas, la primera vez que Berlocq se dispuso a sacar se disputó el juego más largo de la tarde, que finalmente fue quiebre para los europeos. Luego se repartieron los papeles que nunca más soltaron: Argentina se plantó en la línea de base, con "palos" constantes mientras que Stepanek y Berdych dieron rienda suelta a su supremacía en la volea.
El primer set se cerró con el saque de Schwank, que con todo su recorrido y su buen andar como doblista en Copa Davis fue el más flojo del conjunto capitaneado por Martín Jaite. Durante varios pasajes, el de Roldán perdió muchos puntos en su búsqueda por conseguir pelotas bajas y así lastimar a los finalistas de 2009.
El segundo parcial fue el más parejo desde los números y desde el desarrollo. Stepanek y Berdych aumentaron su efectividad con el servicio y se consolidaron en la red, donde atacaron constantemente a la dupla nacional.
Fue un claro dominio de los europeos hasta el 5-2, cuando Berlocq y Schwank ajustaron el segundo servicio y presionaron a sus rivales. Recuperaron un quiebre y llegaron a estar 4-5, pero otra vez falló el saque. El equipo que conduce Jaroslav Navratil se impuso por 6-4.
Con la ventaja a favor, los checos se soltaron. Enseguida tomaron un quiebre y se pusieron 2-0 arriba. Desde el tenis la diferencia no era tanta, pero Schwank no levantaba su nivel desde el fondo de la cancha, a donde lo llevaban constantemente sus rivales.
A partir de esa distancia, los europeos mostraron un interesante repertorio en ataque, tomando la iniciativa y "copando" la red.
Ni siquiera los errores groseros que cometió Berdych en varias voleas y un smash lograron revertir la historia para Argentina. República Checa selló el destino del sábado con su mejor arma: el saque. El número 6 del mundo ya no falló cuando sirvió y fue finalmente 6-3, 6-4 y 6-3 para los locales, que se adelantan 2-1 en la serie.
El balance del encuentro arroja un partido malo en general, chato y sin un plan definido por parte de ambos. La mayor experiencia y jerarquía de la dupla checa inclinó la balanza a su favor. Los argentinos jugaron un mal encuentro, sin excusas, pero aún así la diferencia desde lo tenístico no fue tanta.
Berlocq tuvo un debut en la Davis más que aceptable. Sólo le faltó entrometerse más en la red para definir más puntos, algo clásico en el dobles. Nunca sintió la verdadera presión de las más de diez mil personas que estuvieron en el Mary Terán de Weiss.
Ahora tendrá una parada brava: reemplazar a Juan Martín Del Potro en el primer singles ante Berdych. El de Tandil se bajó por su dolor en la muñeca y el nacido en Chascomús será su reemplazante.
La serie ya tomó un curso que parece tener un fin inevitable. El dobles aguantó hasta donde pudo ante una pareja que estiró su récord a once victorias y sólo una derrota. Todavía quedan dos partidos y los disputarán dos fieras que esperan llevar a la Argentina a una nueva final de la Copa Davis.
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