Los hinchas de River no se bancaron la goleada recibida ante Lanús por la Sudamericana y descargaron toda su furia contra el plantel, los dirigentes y hasta con el mismo Ramón Díaz. El mal andar del equipo en el torneo local y la falta de una línea de juego clara desataron la furia de los simpatizantes, que con el 1-3 sufrido ante Lanús colmaron su paciencia.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Sólo tres jugadores se salvaron de los insultos: Marcelo Barovero, Germán Pezzella y Matías Kranevitter. El resto fueron muy resistidos, en especial los refuerzos que llegaron a mitad de año como Osmar Ferreira y Jonathan Fabbro, quien nunca pudo hacer pie en el club de Núñez.
Sonó muy fuerte el clásico "que se vayan todos" y luego cayó una catarata de insultos al presidente de la institución, Daniel Passarella. Ramón Díaz, un mimado de los hinchas, tampoco se salvó de la reprobación, aunque no llegaron a pedir su cabeza.
Dejá tu comentario