ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

28 de noviembre 2005 - 00:00

Gimnasia dio otro paso hacia la gloria

ver más
Vargas la empuja al gol: es el segundo de Gimnasia sobre River. El equipo de La Plata ganó en el Monumental y se mantiene como líder del torneo.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Gimnasia salió a presionar desde el primer minuto en campo contrario. Esteban González y Escobar «maniataban» a Gallardo reduciéndole los espacios, y Cabrera por derecha y Licht por izquierda se proyectaban constantemente «ensanchando» el campo de juego. El jugador clave fue Lucas Lobos, quien con su habilidad manejaba todos los ataques y hasta marcó el primer gol con un remate de media distancia que se desvió en Talamonti y descolocó a Lux.

Las cosas se le facilitaron a Gimnasia a los 27 minutos, cuando Gallardo desde el suelo insultó al árbitro Rafael Furchi, que no había cobrado una infracción que le había hecho Escobar, y se fue expulsado. A partir de allí River no sólo perdió a su jugador clave, sino que quedó cortado en la mitad de la cancha con la línea defensiva muy lejos de los delanteros y tirando pelotazos que siempre fueron imprecisos.

Gimnasia aprovechó todas las ventajas que le dio River. Tuvo espacios para manejar la pelota con comodidad. Mal San Martín, desaparecido Barrado (que fue reemplazado al término del primer tiempo) y mal parado Zapata, que se corrió hacia el centro para jugar de «doble cinco» dejando la franja izquierda por donde Cabrera subía constantemente.

El segundo gol nació de un desborde de Licht, que se fue por la izquierda superando a Barrado y Cristian Alvarez y tiró el centro que Vargas empujó al gol ante la pasividad de toda la defensa de River.

Merlo quiso cambiarle la cara al equipo con los ingresos de Montenegro y Gastón Fernández y adelantando sus líneas, pero con esos cambios favoreció la posición de Gimnasia, que se dedicó a jugar de contraataque. En uno de ellos, Vargas convirtió el tercer gol, terminando con la reacción de River.

Los 40 minutos que faltaban para el final sobraron, porque Gimnasia se dedicó a entretener la pelota lejos de su área y River fue todo impotencia. Hubo un gol de Gastón Fernández en un esfuerzo individual y un gol anulado a Leandro Fernández por posición adelantada, pero River nunca estuvo cerca del empate.

Gimnasia pasó un escollo muy importante en su lucha por lograr el primer campeonato de su historia y es el único equipo que depende de sí mismo. Ayer demostró que tiene fútbol y potencia como para aspirar a ser campeón.

River, en cambio, fue un equipo sin alma. Intentó muy poco y todo le salió mal. Era superado once contra once y cuando le expulsaron a Gallardo no opuso más resistencia. Algunos de sus hinchas estarán contentos porque le complicaron el campeonato a Boca, y siempre habrá malpensados que dirán que esta derrota no fue casual.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias