Muchos aficionados del deporte recuerdan aquel mundial de fútbol en Italia en 1990, para el que muchos equipos sudamericanos lucharon intensamente por su lugar en la competencia más prestigiosa. Si bien algunas personas son abanderadas de la frase; "el fin justifica los medios", algunas tácticas pueden ser un poco desubicadas.
En medio de esa feroz batalla por ser parte de los equipos sudamericanos que llegarían al mundial, un hecho increíblemente insólito y controversial protagonizado por Roberto Rojas, arquero de la selección chilena, dejó una marca imborrable en la historia del fútbol. Lo que comenzó como un plan desesperado para asegurar la clasificación al evento mundialista terminó en una suspensión de por vida para el "Cóndor" Rojas y una sanción histórica para Chile.
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Roberto Rojas, el arquero chileno que fue capaz de simular un accidente para hacer clasificar a su país al mundial de Italia 90
¿Qué fue de la vida de Roberto Rojas, el arquero chileno que desató la furia de la FIFA?
Roberto Rojas, también conocido como el "Cóndor", fue el protagonista de uno de los episodios más controversiales en la historia del fútbol chileno y mundial. Durante un crucial partido de las Eliminatorias en el mítico estadio Maracaná, el arquero decidió tomar medidas extremas para asegurar un resultado favorable. En un momento de alta tensión, Rojas simuló haber sido herido por una bengala lanzada desde las tribunas, cortándose la ceja con un bisturí que llevaba oculto en su guante.
La escena fue dramática hasta el punto que el arquero fue retirado del campo cubierto de sangre, lo que llevó a sus compañeros a abandonar el partido en señal de protesta. Sin embargo, la farsa fue rápidamente descubierta gracias a las imágenes de televisión y a la investigación de la FIFA, que determinó que la bengala nunca lo alcanzó. La intención de Rojas y del cuerpo técnico chileno de manipular el resultado se convirtió en un bochorno y Chile fue duramente castigado, quedando fuera del Mundial de Italia 1990. Por su parte, Rojas recibió una suspensión de por vida, que fue levantada 12 años después, cuando ya se había retirado.
Aunque su castigo fue levantado, su legado en el fútbol quedó marcado por este escándalo, recordado como uno de los actos más infames en la historia de las Eliminatorias mundialistas.