25 de enero 2016 - 19:50

Sin oposición, el paraguayo Domínguez será el nuevo presidente de la Conmebol

El paraguayo será proclamado este martes en la sede del organismo en Asunción. Su único rival, y mandatario interino, el uruguayo Wilmar Valdez, declinó su candidatura al ver que no tenía apoyo.

Domínguez se convertirá mañana en nuevo presidente de la Conmebol.
Domínguez se convertirá mañana en nuevo presidente de la Conmebol.
Pese al descrédito por los casos de corrupción, la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) proclamará al paraguayo Alejandro Domínguez como nuevo presidente en un congreso al que, como es habitual, se llegó con todo definido después de resolverlo a puerta cerrada.

Sin misterios después de que la prensa uruguaya adelantara que Wilmar Valdez, actual presidente interino tras la detención del exjefe Juan Ángel Napout, bajó su candidatura, Domínguez asumirá en la sede del organismo en Luque, a las afueras de Asunción, el cargo de la entidad más golpeada por los escándalos de corrupción que afectan al fútbol mundial.

Además de Napout, sus dos antecesores en el cargo, el paraguayo Nicolás Leoz y el uruguayo Eugenio Figueredo, también quedaron implicados en el caso "FIFAGate" y ambos se encuentran detenidos, aunque Leoz está en una clínica de su propiedad en Asunción con prisión domiciliaria.

Para completar el círculo, la mayoría de las asociaciones nacionales quedaron descabezadas por el escándalo que investiga la Justicia de Estados Unidos, que acusa a decenas de dirigentes y empresarios de crear una trama de pago y cobro de sobornos en la comercialización de los derechos de competencias futbolísticas.

Este panorama facilitó el rápido ascenso de Domínguez, que hace menos de un año y medio apenas era vicepresidente de Napout en la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF).

Cuando el uruguayo Valdez repasó los números y comprobó que bajo ninguna especulación optimista podía superar los tres votos, declinó su postulación a la jefatura de la Conmebol.

La decisión, que se confirmará hoy por la tarde, consagró automáticamente como presidente a Domínguez, oficialización que se terminará de concretar mañana cuando las 10 asociaciones nacionales lo designen por "consenso". Así lo presentó al menos Laureano González, jefe del fútbol venezolano, orgulloso de haber concebido la "lista de unidad".

La nueva estructura tendrá a Brasil y Argentina con dos de los tres representantes de la región en FIFA, además de Domínguez, que se quedará con una vicepresidencia del ente rector del fútbol mundial por ser el jefe de la Conmebol. A Valdez le queda el regalo consuelo de ser el tercer representante por Sudamérica.

En el reparto de cargos y como premio a su lealtad, las federaciones de Colombia, Venezuela y Bolivia recibirán las tres vicepresidencias de Confederación Sudamericana. En ese contexto, Chile, la tierra del actual campeón de América, se quedará sin representantes en ninguna de las dos entidades y se colocará como el gran perdedor de la velada.

La habilidad de Domínguez, un licenciado en economía con amplia experiencia en los medios de comunicación, de convencer a los dos gigantes de la región y ganar su apoyo a cambio de los cargos explica una parte de la historia. La otra se completa con la preferencia de Luis Segura, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), por las garantías de continuidad que brinda el dirigente paraguayo.

Con su habitual verborragia, el exarquero José Luis Chilavert lo dio a entender la semana pasada, cuando todavía se ilusionaba con una candidatura propia. "Segura es el vicepresidente que le está manejando a Domínguez, es el cerebro de este grupo de dirigentes que quiere copar la Conmebol", aseguró el ex internacional paraguayo.

Con ese panorama, Valdez declinó su candidatura, consciente de una derrota segura y en contra de un modelo de gestión que por antecedentes y por los primeros indicios, no se desviará mucho de sus antecesores.

El dirigente uruguayo lo comprobó con dos hechos. El primero, cuando no lo oficializaron como presidente en la asamblea extraordinaria de diciembre, luego de asumir de manera interina ante la detención y posterior renuncia de Napout.

Con el chileno Sergio Jadue y el colombiano Luis Bedoya, los otros vicepresidentes de la entidad, bajo la órbita de la justicia de Estados Unidos, intuía que era el indicado para completar el mandato.

El segundo acontecimiento tiene relación con la llave del escándalo de corrupción en Sudámerica: los contratos televisivos. Uno de los últimos actos de gestión de Napout fue firmar en noviembre un nuevo contrato por los derechos de televisión de los torneos de la Conmebol.

El viejo y sospechado contrato con T&T (Traffic y Torneos) para transmitir todos los torneos de la Conmebol hasta 2022 por la cadena Fox Sports quedó cancelado y se firmó uno nuevo, hasta 2018 y con un incremento de más del 40 por ciento en los ingresos, aunque por la misma pantalla.

El propio Valdez admitió que no estaba de acuerdo con ese vínculo y que la cadena GolTV, propiedad de su compatriota y hombre fuerte del fútbol uruguayo Francisco Casal, había ofertado más dinero que Fox, aunque cuestiones judiciales ameritaban mantener la relación con el viejo socio, pero con su subsidiaria en Estados Unidos.

Esos hechos marcaron la cancha y dejaron el camino libre para Domínguez, que se paseó toda la mañana por el lobby del hotel Bourbon de Asunción con una sonrisa amplia y mostrando toda la amabilidad posible.

Con el trabajo fino hecho a puertas cerradas, tal como acostumbra la Conmebol, sólo quedaba disfrutarlo. A partir de mañana, deberá lidiar con los grandes clubes de la región, que llegaron al congreso con la premisa clara de pedir más dinero a partir del nuevo vínculo.

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