Alguna vez fue Enrique Petracchi; ayer le tocó a Ricardo Lorenzetti, su reemplazante como titular de la Corte Suprema de Justicia almorzar con la cúpula de la AEA (Asociación Empresaria Argentina). La entidad que preside Luis Pagani (Arcor) continuó con esa reunión una costumbre que arranca casi desde su creación: tener contacto directo con los principales referentes políticos del país.
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Obviamente, el tema central de la charla con el juez fue la ley de accidentes de trabajo; cuando se le preguntó cómo avanzaba el tema, respondió que tras algún fallo del máximo tribunal del país, «ahora depende del Legislativo». Cabe recordar que un fallo de la Corte «anterior» fue el que habilitó la denominada «doble vía» (cobrar la indemnización de la ART fijada por ley, pero con la posibilidad de recurrir ante la Justicia laboral para reclamar un monto mayor), al declarar inconstitucional los topes indemnizatorios de la Ley de Accidentes del Trabajo. En la actualidad el tema no está en el Legislativo -tal como habría dicho Lorenzetti- sino en el Ejecutivo: el proyecto de nueva ley de ART viene girando en los despachos de diversos funcionarios (el ministro de Trabajo, el secretario general de la Presidencia, el Ministerio de Economía) sin que nadie se anime a remitirlo al Parlamento para su tratamiento.
Pagani dijo que la asociación que nuclea a los empresarios más fuertes del país «considera imprescindible la plena vigencia de las instituciones de la República para dar el marco necesario al desarrollo de la inversión», para luego desearle «suerte» al letrado en su gestión. Luego de definir al grupo que encabeza como «hombres de negocios ávidos de un entorno jurídico estable y confiable».
Por su parte Lorenzetti sostuvo que «es clave para la Argentina que el desarrollo de sus instituciones acompañe el desarrollo de la economía. Este es el gran tema: hacer instituciones más confiables y más abiertas». Y a pesar de ser un hombre de las leyes (no de las económicas), arriesgó que «la favorable coyuntura económica de la Argentina presenta una gran oportunidad para desarrollar y fortalecer las instituciones de la República, lo cual es a su vez condición necesaria para consolidar el desarrollo económico y social de nuestro país». Entre otros se sentaron a las mesas de la Mansión del Hotel Four Seasons empresarios como Aldo Roggio, Cristiano Rattazzi (Fiat), Carlos Miguens (que hizo su « salida» de Quilmes pero se incorporó como accionista de la flamante energética SADESA), Alfredo Coto, Horst Paulmann (Cencosud) Federico Braun (La Anónima) y Sebastián Bagó.
Horas antes AEA había celebrado su asamblea anual, sin que se produjeran cambios en la integración de su comité ejecutivo.