Situaciones como la descripta anteriormente se repitieron durante toda la semana al mismo ritmo de los cacerolazos y de los bancos prácticamente cerrados por el feriado bancario y cambiario.
Los panaderos aseguran que sus ventas cayeron en 50% mientras que la harina aumentó su valor 70%, lo que obligará a trasladar el incremento al precio del pan. Ayer en algunas panaderías el indispensable producto de la canasta familiar era 18% más caro.
Los carniceros tienen un discurso similar y culpan a los frigoríficos de los incrementos, y advierten que cuando se consoliden
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