Alternativas para empresas endeudadas en el exterior
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ALGUNAS ALTERNATIVAS
Consiste en solicitar a los acreedores la no aplicación de ciertas obligaciones de hacer y no hacer acordadas bajo los títulos. Entre dichas obligaciones se incluyen el cumplimiento de ciertos ratios financieros como liquidez o solvencia que las empresas deben mantener durante la vida de los empréstitos. Generalmente se requiere una mayoría especial (no unanimidad) de acreedores para aprobar esta dispensa. Este remedio parecería ser insuficiente dada la gravedad de la situación.
• RECOMPRA DE TITULOS
• CAPITALIZACION DE DEUDA
• EMISION DE ACCIONES A FAVOR DE UN INVERSOR ESTRATEGICO
En alguna medida, las crisis brindan oportunidades de inversión (desde ya que deben darse otras condiciones, como un programa económico «sustentable» y respeto a las instituciones). De acuerdo con esta alternativa, las empresas argentinas emitirían nuevas acciones a favor de dicho inversor destinándose el precio de adquisición a la cancelación de deuda. Asimismo, podría también ofrecerse una capitalización de los créditos a los acreedores actuales.
• ADQUISICION POR UN COMPRADOR
El adquirente se quedaría con la empresa asumiendo la deuda con los acreedores.
• OFERTA DE CANJE DE DEUDA
Esta es la alternativa más utilizada en otras experiencias internacionales y podría ser considerada como la más factible para las empresas argentinas. Estas emitirían nuevos títulos internacionales a cambio de los títulos originales. Las condiciones financieras de los nuevos títulos serían negociadas entre el deudor y los acreedores y reflejarían mejores términos financieros que los originales. El objeto es contribuir al mejoramiento del perfil financiero de las empresas deudoras y a una capacidad realista y sustentable de repago de la deuda. Generalmente se establece en las condiciones que la oferta sólo será implementada si se obtiene un porcentaje mínimo de aceptación (80%, por ejemplo) de parte de los acreedores, quienes tienen la opción (no la obligación) de aceptar los nuevos títulos. Al igual que en el caso de canje de deuda por acciones, es posible que sea necesario obtener la aprobación de los organismos regulatorios competentes (SEC, CNV). Del mismo modo, las empresas endeudadas dispondrían de ciertas estrategias legales para incentivar el canje por parte de los acreedores y enfrentar a los inversores activistas (fondos buitres según el Fondo Monetario Internacional), que también actúan especulando con deuda privada en los mercados internacionales.
• PRESENTACION EN CONCURSO PREVENTIVO
Finalmente, a las empresas argentinas les quedaría la opción judicial de reestructuración de sus pasivos recurriendo a los tribunales locales. En este caso, los acreedores internacionales deberán presentarse a verificar sus créditos ante dicho foro en el marco de la aplicación de las leyes argentinas.
Estrategia contra "fondos buitres"
A los fines de enfrentar la posible oposición al canje de deuda de ciertos inversores (por ejemplo, los inversores activos o «fondos buitres» según la definición del Fondo Monetario Internacional), las empresas argentinas podrían considerar algunas estrategias legales utilizadas en otros mercados (Estados Unidos, México, Ecuador). Entre ellas, aparecen determinadas cláusulas de consentimiento de salida («exit consents») y tienen por objeto desincentivar el no canje mediante la modificación de los títulos originales a ser canjeados. Las cláusulas de consentimiento consisten en una modificación de los términos de los títulos originales, que no se refieran directamente al pago de los mismos, al momento en que los acreedores canjean sus títulos por los títulos nuevos. Al quitarles atracción a los títulos objeto de la oferta de canje, los inversores de los mismos tendrían mayores incentivos para participar del mismo aunque no lo quisieran.
• PARA TENER EN CUENTA EN LA NEGOCIACION
Primero, el cuerpo de management del deudor debería ser proactivo en el proceso de reestructuración, conservar todos los recursos financieros en efectivo que pueda bajo las circunstancias, identificar a los bonistas, coordinar las negociaciones con los demás acreedores financieros (fundamentalmente bancos bajo préstamos comerciales) y promover la conformación de un comité de acreedores para la negociación. Segundo, las negociaciones deberían ser basadas en posiciones razonables de las partes. En particular, la empresa sólo debería aceptar una reestructuración que sea «sostenible» en el mediano y largo plazo. Asimismo, el management debe estar preparado para facilitar el proceso de «due-dilligence» (análisis de aspectos financieros, societarios, legales, impositivos, administrativos, etc...) sobre el deudor que los acreedores llevarán a cabo. Finalmente, la empresa deberá tener en cuenta varios aspectos legales (regulaciones aplicables, evaluación de la alternativa del concurso preventivo, análisis de las estrategias antes descriptas, etc...), impositivos (con el objeto de implementar la alternativa más eficiente desde este punto de vista) y de costos involucrados en el proceso de reestructuración.



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