Los pilotos de Austral discutían anoche si hoy retoman las medidas de fuerza contra la fusión con Aerolíneas Argentinas, o si aceptan las promesas del gobierno y las suspenden. La asamblea se realizó tras una agitada reunión mantenida ayer por la tarde por tres dirigentes del sindicato UALA (Unión de Aviadores de Líneas Aéreas), que agrupa a los pilotos de Austral, con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y el secretario de Transporte, Ricardo Jaime.
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El gremio había ido al paro durante el fin de semana ante el anuncio de Juan Carlos López Mena, futuro accionista de Aerolíneas Argentinas, de que iba a fusionar Austral con la línea de bandera. La huelga se decidió para « defender la fuente de trabajo» (se sabe que APLA, que nuclea a los comandantes de Aerolíneas Argentinas, tiene una guerra a muerte con sus colegas de UALA y apunta a su desaparición) ante la posibilidad de que esa fusión implique la «muerte» de Austral.
Fue precisamente eso lo que les garantizó Tomada: que todos los pilotos de Austral conservarán sus empleos. Un tenso Jaime, en tanto, les preguntó de manera reiterada a Diego Sierra, Alejandro Venturino y Alberto Fernández Losa -los tres dirigentes de UALA-: «¡Pero de dónde han sacado eso!, en relación con la noticia de la unión Aerolíneas-Austral. La previsible respuesta fue: «De los diarios: lo declaró quien dijo que será el presidente y CEO de Aerolíneas», o sea, López Mena.
Tomada intentó calmar las aguas y afirmó que «esa fusión nunca fue incluida en la negociación por Aerolíneas, ni ha sido siquiera considerada»; Jaime asentía enfático. Y si bien el titular de la cartera laboral fue quien llevó la voz cantante en el encuentro, cada intervención del pingüino cordobés traía como prólogo, epílogo o tema principal una dura diatriba contra el Grupo Marsans, los actuales socios controlantes de ambas aéreas nacionales. Si bien los informantes declinaron especificar los términos de esas catilinarias, sí revelaron que el funcionario les atribuyó todos los males que aquejan hoy a Aerolíneas y a Austral.
Los sindicalistas salieron de Trabajo con varias promesas: la del mantenimiento de la fuente de trabajo, que serán informados (y que hasta podrán «monitorearlas») sobre las negociaciones de compra de Austral, y la reactivación de los cursos de actualización para comandantes, que están suspendidos. Estos son los puntos llevados a la asamblea de pilotos, que seguía sesionando anoche para decidir si avanzaban con un nuevo paro o postergaban las medidas de fuerza.
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