La bonanza financiera que beneficia al gobierno tardará por lo menos tres meses en trasladarse al resto de la economía, especialmente a empresas y consumidores, en forma de mejores condiciones de acceso al crédito, pronosticó la Fundación Capital.
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«En la actualidad está madurando una etapa -aunque en su fase inicial-donde puede comenzar una senda sostenida de recuperación en la monetización, siempre y cuando se observe el efectivo cumplimiento de asignaturas pendientes en el orden interno, disminuya la incertidumbre política y continúe favorable el contexto internacional», señala el informe de la entidad y agrega que «si esta tendencia se afirma, y ceden algunos escalones más el riesgo-país y las tasas de interés, los bancos pueden ser más agresivos en cuanto a la oferta crediticia».
Entonces, «dados los factores condicionantes involucrados tales como un nuevo test del sector público en el mercado, apertura de la plaza de deuda internacional, riesgo político, aumento más sistemático de la liquidez interna, estimamos que se requiere al menos un trimestre para que la mejora del sistema financiero se traslade hacia el resto de la economía», sobre todo empresas y consumidores privados.
La entidad considera también que en los próximos tres meses el clima de expectativas y fundamentalmente las perspectivas de ingresos de una amplia franja de la población muestren síntomas más favorables para empujar efectivamente la demanda de financiamiento. Reservas
Como puntos favorables la fundación enumeró el crecimiento de las reservas internacionales de 6 por ciento en enero (4.500 millones de dólares desde fines de noviembre), el aumento de 1 por ciento en los depósitos (en plazos fijos fue de 6 por ciento) y la reducción de 300 puntos en el riesgo-país, que cayó a 665 puntos básicos.
Sin embargo, advirtió que «la recuperación financiera todavía no alcanza al crédito» que capta el sector privado. El crédito privado, luego de caer en noviembre y diciembre 0,4 por ciento mensual, en enero siguió profundizándose a un promedio de 1,4 por ciento en las primeras tres semanas, señaló la fundación. Específicamente se sintió en los préstamos hipotecarios -el segmento más dinámico en la segunda mitad de 2000, que explicó la leve suba en el crédito a individuos-y que ahora muestra un estancamiento en su ritmo de crecimiento.
Faltantes
Los créditos hipotecarios que venían creciendo a un ritmo mensual de uno por ciento en enero sólo crecieron 0,25 por ciento.
Además de la mejora en el crédito faltan elementos como:
- una consolidación de la tendencia positiva en materia de monetización e ingreso de capitales; y - profundizar la baja en el costo del dinero en el segmento de tasas activas para individuos y para empresas.
Según la entidad, la posibilidad que se abre en la actualidad para consolidar una importante recuperación en el escenario financiero requiere (además de la perdurabilidad de un escenario externo favorable) «una decidida vocación por solidificar avances en el frente interno».
Señala concretamente el «cumplir con el congelamiento del gasto público a nivel nacional, alcanzar las metas fiscales para acceder a los desembolsos del paquete de ayuda financiera e instrumentar los decretos que promueven reformas estructurales», como obras sociales y régimen previsional.
En ese último punto, para la Fundación Capital «no es menor el desafío que supone controlar los embates por parte del Congreso de la Nación contra los decretos de reforma previsional y de obras sociales, entre otros».
El riesgo de ser modificados o directamente eliminados «implica que no puede descartarse algún ruido político adicional que interrumpa la marcha descendente del riego-país».