La segunda quincena de abril fue nefasta para el BCRA: vendió u$s801 millones de las reservas netas en el mercado spot. Así y todo, la presión sobre el mercado de cambios no cesó. Es más, el BCRA estuvo operando “fuerte” en el mercado de futuros también para desinflar las expectativas devaluatorias.
Vale señalar que no sólo jugó fuerte en el dólar futuro, prueba de ello fue el crecimiento de los negocios en el Rofex, sino que lo hizo en toda la curva, es decir, desde mayo hasta diciembre, con el fin de aplanar. Su nivel de intervención en el futuro lo posicionó casi como el único oferente. ¿Qué estuvo haciendo? Vendiendo dólares en todos los plazos hasta fin de año. Fue tan alta su participación que en el mercado comenzaron a sospechar que podía estar llegando al límite de contratos abiertos, o sea, al monto de posiciones vendidas. Al respecto, no hay mucha transparencia en este tema luego de que se cayeran los programas con el Fondo. Pero lo cierto es que tanta munición apenas tuvo efecto. Y ya resuenan las alertas sobre cierto atraso cambiario. Para dimensionarlo, Alberto Fernández inició su mandato con un tipo de cambio real alto, por encima del promedio histórico, algo equivalente a $75 de hoy. Pero según estimaciones privadas, ese valor hoy cayó a $67 cuando el promedio histórico 1997-2020 es de $70,5.
Ahora bien, lo preocupante es que el BCRA tendría que estar comprando dólares en lugar de vender. Porque comenzó la temporada de liquidación de exportaciones, principalmente, sojeras. Es más, en abril los exportadores liquidaron u$s1.524 millones, según Ciara y Cec (en marzo el ingreso de divisas creció 43,2%). Sin embargo, como venímos señalando, el ciclo de compras que se inició el 25 de marzo pasado se interrumpió el 15 de abril. A lo largo de ese período el BCRA había comprado u$s526 millones. De ahí en adelante se transformó en un vendedor neto.
De esta manera abril dejó ventas netas por u$s547 millones y en el acumulado del año un magro saldo positivo de u$s112 millones. Todo esto ocurre con cepo y restricciones. Ya la gente no atesora dólares como antes, que lo hacía a u$s1.000 millones mensuales promedio. Ahora apenas suman u$s110 millones. Pero también el superávit comercial tampoco es lo que se esperaba a esta altura. En el balance de lo que va del año las reservas brutas acusan una caída de u$s1.2123 millones a niveles de u$s43.400 millones. Respecto a las ventas netas de abril cabe señalar que en las últimas jornadas del mes se intensificó la presión sobre las reservas al pasar de un promedio diario de ventas de u$s50 millones a más de u$s100 millones. La caída de reservas no fue mayor porque los bancos encajaron dólares excedentes (u$s554 millones) en el BCRA producto de la caída de préstamos privados en dólares apenas compensado por un retroceso en los depósitos privados (cayeron u$s382 millones). Por eso en abril las reservas brutas muestran un aumento de u$s7 millones.
Con relación al cierre de abril vale destacar que la base monetaria registró una caída final de $424.956 millones dejando el stock de base en $1,87 billones tras haber superado a mediados de mes los $2,4 billones. Los factores que explican semejante aspiración de fondos fueron principalmente los Pases con -$794.500 millones y en menor medida las ventas de divisas -$36.600 millones y el Sector Público con -38.000 millones. En la otra vereda, la expansión fue generada en la asistencia al Tesoro, $80.000 millones de Adelantos Transitorios más $230.000 millones de Transferencia de Utilidades. El resto fueron $78.500 millones vía caída de Leliq más $55.600 millones de pago de intereses. De esta manera en el año la base cae $28.300 millones, donde la ayuda al Tesoro ya alcanza a $623.000 millones. Todo esto compensado vía suba de Pases y Leliq por más de $814.000 millones. Vale recordar que este stock de pasivos remunerados del BCRA tiene un taxímetro de intereses de 15% y 38% anual respectivamente. Hasta hoy los intereses suman $200.000 millones.
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