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"Sería muy importante que se cerraran los acuerdos Mercosur-Unión Europea (UE), sería una enorme señal hacia adelante" porque daría "una señal política" para progresar en la cooperación entre Europa y Latinoamérica, dijo Iglesias en el tercer Foro Europa-América Latina, celebrado en París.
Las negociaciones entre los dos bloques económicos quedaron suspendidas sin compromiso a finales de octubre pasado por el cambio de Comisión Europea y ambas partes se han fijado como objetivo reanudarlas en el primer trimestre de este año.
"Lamenté mucho que el año pasado no se pudieran cerrar los acuerdos, y espero que este año la nueva Comisión avance y los países también", agregó Iglesias.
Advirtió de que en América Latina "las relaciones con Europa se están debilitando", como lo muestra el descenso del peso relativo de los intercambios comerciales entre ambas regiones en los últimos años.
En cualquier caso, insistió en que en Latinoamérica "tenemos que fortalecer nuestras relaciones comerciales con nuestros dos grandes socios", la UE y Estados Unidos, y que lo que se busca es "incorporarnos al mundo reforzando nuestra integración".
Iglesias se felicitó porque el año ha empezado con una buena coyuntura económica, ya que a finales del 2004 el ritmo de crecimiento en Latinoamérica era del 5,5 por ciento y esa situación "tiene perspectivas claras de continuar en los dos próximos años".
A su juicio, eso muestra que se ha pasado página a la recesión, y las magnitudes que mejor indican ese cambio de coyuntura es que en el 2004 las exportaciones de la región subieron un 22 por ciento y la inversión un 11 por ciento.
Iglesias intervino después del presidente argentino, Néstor Kirchner, y el secretario de Estado francés de Asuntos Exteriores, Renaud Muselier, quien destacó igualmente que la recuperación de la economía latinoamericana se ha recuperado a un ritmo "superior al que se esperaba".
Muselier señaló, no obstante, unos "signos de interrogación que subsisten para el futuro", que el crecimiento del 2004 no se ha traducido en la creación de muchos empleos, y las dudas sobre su carácter duradero por las incertidumbres sobre la demanda exterior y sobre las oscilaciones del tipo de cambio.
El responsable diplomático manifestó su preocupación por el fuerte rechazo en la opinión pública latinoamericana a las privatizaciones y concesiones de servicios públicos, y reclamó para hacer frente a esa situación "normas jurídicas estables y claras" que favorezcan las inversiones, en particular del exterior.
Kirchner, que llegó ayer a la capital francesa, defendió ante el foro Europa-América Latina la estrategia de su país para superar la suspensión de pagos de comienzos del 2002, que pasa por reducir la deuda en una medida "acorde a sus posibilidades", sin que eso amenace el potencial de crecimiento.
Uno de los puntos más espinosos de la visita del presidente argentino a París son los contenciosos que las filiales argentinas de las compañías francesas Suez y EDF -Aguas Argentinas y Edenor, respectivamente- mantienen con las autoridades de Buenos Aires, a las que reclaman una subida de tarifas para compensar las pérdidas sufridas por el fin de la paridad peso-dólar.
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