Los bonos del canje de deuda fueron la mejor inversión de julio al subir casi 10%. Los títulos reaccionaron después de días complicados por la suba de la tasa de interés en Estados Unidos. La decadencia había comenzado el 8 de mayo y terminó a fines de junio. En ese lapso perdieron todo lo que ganaron en el año, 14%. Luego vinieron días de estabilidad monótona con pocos negocios y en la segunda semana de julio comenzaron a subir. En la tercera semana a la suba se le agregó el crecimiento en el monto de negocios porque ingresaron dólares del exterior y el movimiento se hizo más firme. El auge de los bonos coincidió con la caída de la renta de los títulos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años que bajaron de 5,23% a 4,98%, al afianzarse la sensación de que la Fed no subirá las tasas el próximo martes.
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En realidad, lo que más subió fue el Cupón PBI en pesos, un 9,80%, pero no se lo toma como centro de las colocaciones porque es una inversión muy especulativa. El Cupón va adosado a los bonos en pesos del canje de deuda y se negocia por separado, pero tiene un mercado más reducido que los títulos públicos.
Los bonos posdefault en pesos también tuvieron buen desempeño, pero sus ganancias fueron menores ya que los inversores apostaron al riesgo al ver que mejoraba el escenario internacional. Los bonos posdefault son de medianoplazo, por lo tanto menosvolátiles que los del canje, que son bonos largos.
Lo más destacado en este sector fue el BOGAR 2018, el título en pesos indexado de la deuda de las provincias que tuvo una mejora en su calificación y ahora es apto para que lo compren las AFJP. Esta mejor categoría atrajo más inversores y lo hizo subir 5,76% en julio. Este bono, para muchos analistas, es el de referencia de la deuda porque por su plazo de maduración («duration») y renta está en el equilibrio exacto. El bono rinde 5,82% sobre la inflación con una «duration» de 5,90 años. La «duration» se puede definir como el tiempo teórico en que se recupera la inversión hecha en el bono, si se lo mantiene, mientras se cobran los cupones.
En otras palabras, en 2012 se recupera la inversión del BOGAR y quedan 6 años para ganar dinero porque vence en 2018.
Si se lo compara con el Discount en pesos se verá que este bono rinde más, 6,57% sobre inflación, pero su « duration» es mucho más larga, 13,38 años. Luego del BOGAR, entre los posdefault se encolumnan el BOCON PRO 12 con 4,72% de ganancia en el mes y el BODEN 2014 con 4,16%.
El oro también subió por el conflicto de Medio Oriente: ganó casi 4% en dólares pero tuvo un mes muy volátil con fuertes alzas y bajas.
El dólar tuvo un mes tranquilo. En las casas de cambio se mantuvo a $ 3,10 para la venta y en el mercado mayorista bajó a $ 3,07. La debilidad del dólar hace más atractivos los bonos en pesos, porque hoy todas las ganancias se miden en dólares.
Con la divisa quieta, el retorno de un bono del canje en pesos está por encima de 15% anual en dólares, el triple de lo que rinde el bono del Tesoro de Estados Unidos. El plazo fijo a 30 días tuvo una tasa positiva de 0,70%. Las tasas han subido lo suficiente como para superar a la inflación. A su favor, estas colocaciones a plazo tienen la seguridad y su rendimiento empieza a conformar a los ahorristas.
Las acciones soportaron el malhumor internacional primero y la falta de negocios locales después. El índice Merval de las acciones líderes perdió 0,55% en el mes. Pocos papeles se salvaron de la debacle. Las acciones de Telecom subieron 12,4% y las siguieron en rendimiento las del Banco Francés con 3,52%.
Se espera que agosto sea un buen mes para los bonos si el martes próximo la Fed no sube las tasas o anuncia que ésa será su última suba.
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