ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

29 de febrero 2008 - 00:00

Bush: "No hay duda de que la economía se desaceleró"

ver más
«No es la recesión, estúpido», pareció parafrasear ayer el presidente George W. Bush a Bill Clinton, al intentar explicar que la economía se desaceleró pero no iría a caerse.
Washington (ANSA) - El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, admitió ayer que la economía de su país está sufriendo una «desaceleración», pero descartó que se encuentre al borde de la recesión porque, afirmó, su gobierno tomó medidas «robustas» para evitarlo.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

«Escuchen, estoy preocupado por la economía porque me preocupo por los estadounidenses que trabajan. No hay duda de que la economía se ha desacelerado», admitió. Sin embargo, «no pienso que vayamos hacia una recesión», dijo ayer Bush durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca.

Si bien compartió la inquietud generalizada sobre la economía estadounidense, descartó la idea de un nuevo plan de reactivación y defendió la política de «un dólar fuerte», en momentos en que el billete verde está en su nivel más bajo frente al euro.

Durante la conferencia en la que las preocupaciones económicas primaron sobre las geopolíticas, en una jornada en la que el Departamento de Comercio agregaba una mala noticia, anunciando un débil crecimiento a fines de 2007, Bush reiteró que no cree que se frene el crecimiento económico. Pero a la amenaza de recesión se sumó el peligro de que los precios de la gasolina superen la barrera simbólica de u$s 4 el galón (3,78 litros). Generalmente muy al tanto de estos datos, Bush pareció sorprendido de que la gasolina pueda alcanzar ese precio, cuidándose de las consecuencias que la degradación de la situación económica podría tener para el candidato que represente a su partido en las presidenciales de noviembre. Convencido de la solidez de la economía estadounidense, Bush repitió que apoya una política de dólar fuerte.

«Creemos en una política de dólar fuerte», declaró. «Pensamos -y yo pienso- que nuestra economía dispone de fundamentos adecuados para crecer y continuar creciendo, de manera más sólida, con un poco de suerte, de lo que crece hoy», agregó. «El valor del dólar se reflejará en la capacidad de nuestra economía para crecer», subrayó, después de que el euro superara por primera vez la barra de u$s 1,52.

Bush defendió las medidas de su gobierno invocando el plan promulgado a mediados de febrero, que inyecta más de u$s 152.000 millones en la economía nacional en 2008 para estimular el consumo y la inversión. El mandatario pidió que se diera tiempo al plan y «la posibilidad de producir su efecto» antes de pensar en una segunda serie de medidas, como reclaman algunos líderes políticos.

  • Bajo crecimiento

    Justo ayer, el Departamento de Comercio indicaba que el crecimiento había alcanzado solamente 0,6% en ritmo anual en el cuarto trimestre de 2007, muestra de una fuerte desaceleración de la primera economía mundial, que había alcanzado en el tercer trimestre un ritmo de 4,9%.

    «Actuamos de manera robusta, y ahora es el momento de determinar si este paquete para favorecer el crecimiento funciona o no», dijo Bush, quien recordó que los cheques de reembolsos de impuestos «empezarán a ser despachados en la segunda semana de mayo.» El «propósito» de esas devoluciones de impuestos, siguió el mandatario, «es alentar a los consumidores, darles dinero para ayudarlos a superar los efectos de la declinación en los valores de los inmuebles». En ese sentido, Bush reclamó al Congreso que apruebe la ley que debería flexibilizar las condiciones de pago de hipotecas y «modernizar» el mercado inmobiliario.

    Cuando se le consultó sobre el NAFTA, que se encuentra en el centro del debate de los precandidatos presidenciales demócratas, Obama y la ex primera dama Hillary Clinton, Bush dijo que sigue «creyendo firmemente en el libre comercio, que es esencial para la creación de puestos de trabajo bien pagos» en Estados Unidos.

    Los sindicatos e importantes sectores políticos -tanto demócratas como republicanos-acusan al NAFTA y a otros acuerdos de libre comercio de ayudar a la desaparición de puestos de trabajo en Estados Unidos.

    A los detractores de los acuerdos comerciales, Bush les respondió afirmando que «la mayor parte de nuestro crecimiento provino de las exportaciones». Y agregó: «Si están preocupados por la entrada de inmigrantes ilegales, tiene sentido que se fomente el crecimiento económico en México».
  • Últimas noticias

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar

    Otras noticias