Canje con el FMI: menores exigencias por mayores pagos

Economía

En el equipo económico hay optimismo. También en el staff del Fondo Monetario. Ninguna de las partes considera que las negociaciones para un acuerdo se extenderán más allá de agosto, y esto en el peor escenario. La señal desde Washington de ayer confirma estos elementos en juego como para empezar a descontar ya que dentro de los próximos 90 días la Argentina volverá a estar bajo un programa con el Fondo Monetario.

De todas maneras, no será, de ratificarse esta afinidad en las partes, un acuerdo amplio, sino simplemente de 12 meses con liviandad en las metas. No será gratis: en las conversaciones con el staff del Fondo no sólo están en la mesa temas como el superávit, tarifas, solución para bonistas que rechazaron la oferta, sino cuánto se le va a cancelar al FMI (y al resto de los organismos) de la deuda que mantiene la Argentina. Preocupa el riesgo de una crisis energética, el alza de los precios, pero no para trabar un acuerdo.

Estos son los temas centrales en danza:

• La presión para que haya un arreglo con los «holdouts», es decir con los bonistas que rechazaron la oferta, apuntaría a solucionarse con una simple mención en la carta de intención. Sin detallar que se reabrirá el canje y mucho menos que se mejorará la oferta. Sólo la intención y la voluntad de tratar de arreglar la cuestión. Sin fecha precisa.
 
• En realidad, la entrada en escena de los «holdouts» en la mesa de discusión fue una herramienta de negociación para presionar por las tarifas. Cede el Fondo en ese tema, pero para lograr más en la renegociación de contratos. El N°1 del Fondo, Rodrigo de Rato, es quien más destaca la necesidad de metas ambiciosas en todo lo que se refiera a las privatizadas. En el Grupo de los Siete -destacan fuentes de Economía- no es generalizada la presión sobre el tema. La solución también sería como la del punto anterior, es decir, un compromiso de avanzar con los diferentes sectores, pero sin estipular metas precisas sobre cada uno de ellos.

• Desde que el país salió de la convertibilidad y negoció con el FMI, la preocupación del organismo pasó por reducir la exposición que tiene con la Argentina. En esta oportunidad, todo indica que el número ronda 70%. Esto significa que de todos los vencimientos que operen desde el inicio del nuevo programa y hasta completar los doce meses de duración, el FMI renovará 70% de los vencimientos y la Argentina cancelará 30% restante.

• La meta del superávit es también otro tema en cuestión. Pero como los « holdouts», es otra herramienta de negociación del organismo para ceder después.

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