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11 de noviembre 2008 - 00:00

Caos porteño por caravana de SMATA

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Unos 45 micros con trabajadores del SMATA interrumpieron el tránsito desde la Panamericana para terminar en una concentración enfrente del Obelisco.
Trabajadores del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) realizaron ayer una marcha por distintas arterias de la Capital Federal que finalizó con una manifestación frente a la sede del Ministerio de Trabajo, para rechazar las suspensiones dispuestas por las fábricas automotrices y en apoyo a las negociaciones de contrato colectivo de trabajo que impulsa un aumento para los mecánicos de concesionarias de más de 50%.

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En el marco de la movilización hacia la Capital Federal, unos 45 micros provocaron un importante congestionamiento en el tránsito sobre la Autopista Panamericana a la altura de la Ruta 202, desde donde partieron alrededor de las 9.

Luego circularon a muy baja velocidad por cuatro de los cinco carriles de la autopista en la mano hacia el centro porteño, generando largas colas de autos.

  • Recorrido

  • Tras el ingreso a Capital, la caravana tomó por la avenida Lugones, la autopista Illia y la avenida 9 de Julio hasta la sede del gremio, en Belgrano al 600 para continuar por la Avenida de Mayo y terminar frente al ministerio, en Alem al 600.

    Allí, los trabajadores realizaron una asamblea frente a la sede de la cartera laboral, lo cual también provocó demoras en el tránsito.

    La semana pasada la empresa automotriz Renault decidió suspender por 11 días a unos 1.000 trabajadores de su planta en Córdoba.

    En tanto, la italiana Fiat adelantará vacaciones a partir del 9 de diciembre próximo a sus 2.200 empleados.

    Por su parte, Volkswagen e Iveco decidieron restringir la cantidad de turnos de trabajo, afectando en total a unos 1.300 operarios. A su vez, la autopartista Gestan -que cuenta con 1.200 empleados- adelantó vacaciones a unos 300 trabajadores debido a la caída en el nivel de producción.

    También General Motors había enviado telegramas de despidos para 436 empleados de su planta ubicada en Santa Fe, pero a partir de una conciliación obligatoria debió entablar negociaciones con el gremio. Ante esta situación, la planta retomó hoy las tareas «con normalidad» tras dos días de inactividad en el marco del conflicto desatado por el despido de trabajadores contratados, como consecuencia de la crisis financiera internacional.

  • Asamblea

    Los manifestantes participaron de una asamblea frente a la cartera laboral, en la cual hablaron Mario Manrique, secretario adjunto de SMATA, y Ricardo Pignanelli, secretario gremial de la organización. Ambos expresaron el respaldo del gremio a las acciones desplegadas por el ministro Carlos Tomada para defender las fuentes de trabajo, y criticaron fuertemente al sector industrial. «La protesta fue convocada para rechazar las suspensiones generadas por la industria automotriz, y en defensa de las negociaciones del contrato colectivo de trabajo, que estamos llevando con la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA) desde agosto pasado, pero que han resultado infructuosas por la intransigencia empresarial», dijo Manrique.

    El integrante de SMATA también dijo que «queremos hacer llegar nuestra preocupación por esta situación. Somos conscientes de que hay una crisis a nivel mundial, pero gracias a Dios no llegó a la Argentina con la profundidad que debería tener para que los empresarios tomen estas medidas».

    Para Manrique, la industria tuvo en los últimos cinco años una gran rentabilidad, «pero ahora, ante el menor temblor salen a suspender trabajadores, pero desde SMATA vamos a estar de pie luchando para defender las fuentes de trabajo».

    Por su parte, Pignanelli sostuvo que el ministro Tomada «tiene todo el respaldo de los mecánicos que necesite para tomar las medidas en defensa de las fuentes de trabajo», y resaltó que el gremio se movilizó «por un país más justo y una distribución de la riqueza más equitativa».

    Coincidió con Manrique en criticar a los industriales por las medidas adoptadas por el sector, ya que «no escuchan los consejos de la presidente Cristina de Kirchner ni los de Tomada», y afirmó que los mecánicos están dispuestos a encontrar todas las alternativas para seguir creciendo.
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