Clinton y Hu Jintao debatieron sobre la crisis financiera y asuntos bilaterales.
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Rodham Clinton, instó a China a seguir invirtiendo en Bonos del Tesoro estadounidense, al finalizar su visita de dos días al gigante asiático.
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Las dos economías dependen una de la otra, destacó. "A China no le interesa que no seamos capaces de poner en marcha nuestra economía", afirmó.
"Realmente resurgiremos o nos hundiremos juntos. Estamos en el mismo barco y por suerte remamos en la misma dirección", añadió en una entrevista con el canal de Shanghai Dragon TV.
Con la compra de los Bonos del Tesoro, China reconoce la dependencia mutua, dijo. China es el mayor acreedor de Estados Unidos y ha invertido de sus reservas 585.000 millones de dólares en bonos de la deuda norteamericana. La inversión es "una decisión muy inteligente", según Clinton.
Por un lado, se trata de una inversión segura, afirmó, y por otro China ayuda así a Estados Unidos con el enorme déficit necesario para el paquete de coyuntura para revivir la economía, de modo de que China pueda a su vez volver a exportar al país americano.
En la mañana, la secretaria de Estado asistió a una misa en Pekín en la moderna Iglesia Haidian, en un suburbio occidental de la capital, tras reuniones mantenidas el sábado con altos líderes chinos.
Posteriormente, se encontró con un grupo de unas 20 mujeres chinas, entre ellas defensoras de los derechos humanos, científicas, periodistas y empresarias, según indicó una diplomática estadounidense.
En la reunión participó la profesora jubilada Gao Yaojie, activista contra el sida. En cambio, la editora jefe de la prestigiosa revista económica china "Caijing", Hu Shuli, que había sido invitada, no asistió y fue reemplazada por otra periodista.
Con la visita a la iglesia y la reunión con las mujeres, Clinton pretendió dar una señal a favor de la libertad de culto y alentar a la sociedad civil. La secretaria de Estado había sido criticada por otorgarle escasa prioridad a los derechos humanos, con el fin de obtener la cooperación de China para superar la crisis económica mundial y luchar contra el cambio climático.
El primer viaje al exterior de Clinton como secretaria de Estado tuvo como destinos Japón, Indonesia, Corea del Sur y China. Para subrayar la importancia que el nuevo gobierno del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, le otorga a la región asiática, Clinton rompió con la tradición de sus antecesores, que visitaron primero a los europeos.
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