Alemania y Francia aseguraron en las últimas horas que apoyarán las negociaciones del gobierno argentino para saldar la deuda de u$s 6.300 millones que mantiene con el Club de París sin que intervenga el Fondo Monetario. La misma posición manifestarían en los próximos días, según afirman fuentes del gobierno, Estados Unidos e Italia, mientras que Gran Bretaña y Canadá tendrían una posición neutra. El problema para que la Argentina pueda despegar al G-7 del reclamo del FMI es que esta alternativa es defendida por Japón. Como las decisiones de este tipo dentro del grupo de los países más desarrollados deben ser tomadas por unanimidad, la posición nipona complica la estrategia de la Argentina.
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De todas maneras, el gobierno ya tomó una decisión: si el G-7 reclama formalmente que el FMI intervenga en las negociaciones, no habrá propuesta, y las conversaciones se suspenderán hasta que asuma el próximo presidente de la Nación. Esto iría en contra de lo que dos personas clave del gobierno de Kirchner comprometieron en las últimas semanas. Primero fueron los ministros Felisa Miceli y Julio De Vido, quienes habían afirmado que antes de que termine el primer trimestre del año se presentaría una oferta concreta. Luego fue Cristina Fernández quien en París habló del tema a pedido del gobierno francés.
Sin embargo, la aparición del vocero del FMI, Masood Ahmed, quien señaló: «Generalmente, la norma fue que la reestructuración de deuda del Club de París se produzca junto con un programa del FMI», alertó a todo el gobierno nacional sobre esta posibilidad, que en realidad está dentro de los estatutos del Club de París para los estados morosos.
La frase fue contestada abiertamente el sábado por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quien aseveró que la «Argentina no tiene nada que negociar con el Fondo de forma previa a la cancelación de la deuda con el Club de París», porque «no le debe nada».
La Argentina le adeuda al Club de París cerca de u$s 6.300 millones de dólares, de los que casi 70% corresponde a compromisos tomados con Alemania y Japón. Por esto es tan importante la negativa de este último de avalar la posición-argentina de negociar por fuera del organismo. Hay que recordar que Japón siempre fue, junto con la Italia de Silvio Berlusconi, el país que más se enfrentó a la oferta argentina de salida del canje, posición que se reflejó crudamente dentro del directorio del FMI.
Propuesta
Según transcendió en ese momento, el ofrecimiento argentino incluyó una cancelación en siete años de la deuda, con tres de gracia, e iniciar los pagos a partir de 2010, sin reducción del capital y con un rendimiento de Libor más un punto porcentual. La propuesta del gobierno argentino, que plantea cancelar la totalidad de la deuda en 2017, está bajo estudio del staff de conducción del Club de París.
En realidad, las quejas de los miembros de este organismo no apuntan a la intervención o no del FMI en las negociaciones, sino a la decisión tomada por la Argentina de cerrar un acuerdo con España por la deuda de u$s 1.000 millones que se mantenía con ese país europeo, por fuera del Club de París y en mejores condiciones que las ofrecidas en ese ámbito.
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