La Reserva Federal dejó el miércoles sin cambios las tasas de interés por tercer encuentro consecutivo, tal como se esperaba, y dijo en su comunicado que la economía probablemente se expandiría a un ritmo moderado, aunque seguía viendo algunos riesgos de inflación.
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El Comité Federal de Mercado Abierto de la Fed, a cargo de la política monetaria de Estados Unidos, votó para mantener la tasa federal de fondos en 5,25 por ciento, el nivel que alcanzó en junio pasado luego de 17 alzas consecutivas a partir de mediados del 2004.
La decisión de dejar las tasas sin cambios, sin embargo, no fue unánime.
El presidente del banco de la Reserva Federal de Richmond, Jeffrey Lacker, quien ha estado presionando por más alzas en el costo del crédito, disintió por tercera ocasión, el más largo periodo de disidencia en el comité de la Fed desde que lo hiciera cuatro veces el presidente de la Fed de Cleveland Jerry Jordan en 1998.
"Las lecturas de la inflación subyacente han sido elevadas y el alto nivel de utilización de recursos tiene el potencial de sostener las presiones inflacionarias", dijo la Fed en su comunicado anunciado la decisión. "No obstante, las presiones de inflación probablemente tienden a moderarse con el tiempo", agregó.
Tal como han hecho en otros encuentros recientes, nuevamente los estrategas de política monetaria del banco central dijeron que su foco principal eran los riesgos inflacionarios, dejando sobre el tapete la opción de futuras alzas de las tasas de interés.
"La dimensión y el momento de alguna reafirmación adicional que pudiera ser necesaria para ocuparnos de estos riesgos (inflacionarios), dependen de la evolución del panorama del crecimiento económico y la inflación", dijo el Comité de Mercado Abierto (FOMC) en su comunicado, que fue muy similar al anuncio emitido tras el encuentro del 20 de septiembre.
Los precios de las acciones líderes de Estados Unidos pasaron brevemente a terreno positivo tras el anuncio antes de virar a la baja. Los precios de la deuda del gobierno avanzaron y el dólar retrocedió cuando los inversores consideraron que el comunicado de la Fed contenía un tono menos duro de lo que se esperaba.
"Realmente no cambia el panorama de las tasas hacia el futuro", dijo Kevin Flanagan, estratega de ingresos fijos con Morgan Stanley en Purchase, Nueva York. "Uno no recibe en este momento una sensación de urgencia de que la Fed necesita dar ese próximo paso y subir las tasas", sostuvo.
Mientras los funcionarios de la Fed sostenían su reunión el miércoles, hubo nuevas señales de un enfriamiento de la economía estadounidense, cuando un grupo inmobiliario reportó que las ventas de casas de segunda mano cayeron por sexto mes consecutivo en septiembre y que el precio mediano de una vivienda bajó frente al año anterior.
La Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios dijo que las ventas de casas de segunda mano cayeron a una tasa anual de 6,18 millones de unidades desde 6,30 millones de unidades en agosto, mientras que los precios de las viviendas bajaron, en la lectura mediana, un 2,2 por ciento a 220.000 dólares frente a septiembre del 2005.
El enfriamiento de la economía da a la Fed espacio para una actitud de esperar y ver, mientras evalúa si la desaceleración es lo suficiente fuerte como para contener la inflación.
Las minutas de la reunión de septiembre, difundidas el 11 de octubre, mostraron que los funcionarios estaban "bastante preocupados" por la inflación y también por la posibilidad de que su propia credibilidad pudiera ser cuestionada si la inflación no cede como ellos esperaban.