El secretario Guillermo Moreno ayer amenazó con extender a más sectores la Ley de Abastecimiento que impone multas, clausuras y hasta prisión a quienes no la cumplan. Pero como sucedió con el lanzamiento de los préstamos hipotecarios para inquilinos, primero se hace un anuncio ("las cuotas serán igual a un alquiler", dijo en aquella oportunidad) y luego se toma conocimiento de la imposibilidad de implementarlo. El polémico funcionario no sabe ahora cómo instrumentar esa ley de 1974 para que "llueva gasoil", como prometió. Hay discrepancias sobre si realmente está en vigencia, y si de estarlo, puede obligar a las petroleras a importar el combustible. Todo nuevamente muy improvisado, con la intención, al estilo Moreno, de querer cumplir objetivos sólo con amenazas y sin atacar los problemas de fondo, algo no complicado para el caso del gasoil: una creciente demanda año a año y limitada oferta por refinadores operando al máximo. Por ende, sube el precio -que es lo que pasa en el mercado negro-, escasea el bien o el Estado tiene que disponer de un nuevo subsidio.
«Es deber de un funcionario público aplicar la ley», dijo ayer Guillermo Moreno, en una conferencia de prensa.
El gobierno advirtió ayer a empresarios que podría extender la aplicación de la Ley de Abastecimiento a otros sectores de la economía (como ya hizo con las petroleras por la falta de gasoil), en caso de detectarse irregularidades en la provisión de más productos.
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El encargado de transmitir esa dura postura fue el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, quien dijo durante una conferencia de prensa que «es deber de un funcionario público aplicar la ley».
Un día después de anunciar que el gobierno estaba decidido a recurrir a la Ley de Abastecimiento sancionada en 1974 para garantizar la provisión del mercado interno, el funcionario buscó dejar en claro hasta dónde está dispuesto a llegar el gobierno nacional. La norma prevé sanciones económicas, clausura de establecimientos, inhabilitación e incluso cárcel por hasta 90 días para quienes no la cumplan.
La decisión del gobierno recibió respaldo de los sectores vinculados con el campo, la producción y el transporte.
Apoyo de expendedores
Los dueños de estaciones de servicio salieron a apoyar la aplicación de la Ley de Abastecimiento. La presidenta de la Federación de Expendedores de Combustibles, Rosario Sica, elogió la decisión del gobierno nacional de aplicarla para garantizar el suministro de gasoil, y aseguró que con esa medida «se va a poder solucionar una situación que aún es sumamente crítica. Nosotros apoyamos porque la falta de gasoil es insostenible», indicó.
Sica señaló además que su sector le dijo al secretario de Comercio Interior que «ante esta situación había dos alternativas, aumentar los precios de los combustibles o la aplicación de la Ley de Abastecimiento». En declaraciones a radio «América», la empresaria comentó que las petroleras, «a pesar del diálogo que tenían con el gobierno nacional y de sus promesas de abastecer el mercado con gasoil, no nos estaban diciendo la verdad. Han tenido ganancias extraordinarias, y ahora deberían perder un poco de lo mucho que ganaron», se quejó Sica.
El titular de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, fue uno de los productores que avaló la medida y recordó que hace una semana había «hablado del tema» con Moreno. El dirigente, que durante la víspera encabezó una movilización de protesta por la falta de gasoil y en favor de ayudas para los productores agropecuarios, criticó a las petroleras y ponderó que la Ley de Abastecimiento esté «vivita y coleando. Muchos en este país creían que estaba sepultada pero está disponible a ser aplicada cuando el interés común está por encima del interés de tres o cuatro empresas», dijo.
Preocupación
A su turno, Luciano Miguens, titular de la Sociedad Rural Argentina, señaló que «la falta de abastecimiento existe. Nosotros lo veníamos diciendo desde hace un tiempo.
Sabemos que la importación no da para el precio de acá, pero eso lo tendrían que arreglar las petroleras con el gobierno. Indudablemente, hay una falta de productos en el mercado en un momento en que el campo necesita del combustible. Es un momento que necesita insumos por las cosechas, estamos realmente preocupados», dijo.
Néstor Roulet, vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), dijo que «la cosa es mucho más profunda que traer el combustible de afuera, (el tema es) cómo lo traés. Hoy vas a una estación de servicio y te dan $ 20 o $ 30. Los productores están a la expectativa de sembrar o no de acuerdo a si llueve, después hay que esperar que haya gasoil, así no se puede seguir trabajando», enfatizó.
La producción agropecuaria consume 4.000 millones de litros de gasoil por año, un tercio del total del consumo nacional.
Consumen gasoil los tractores, las cosechadoras, las plantas de silo, las fumigadoras y los camiones de traslado de granos y vacunos. También consumen gasoil los colectivos, algunos taxis y muchos automóviles particulares.
Por eso es que desde la Federación Nacional de Peones de Taxis, a cargo de José Omar Viviani, felicitaron y apoyaron «la firme actitud» de Néstor Kirchner de aplicar la Ley de Abastecimiento a las petroleras.
Según Viviani, las empresas «pretenden tener de rehenes a todo el aparato productivo y de servicios al retacear un combustible tan importante como es el gasoil.