ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

8 de marzo 2011 - 20:19

Coordinación global

ver más
Liliana Franco (Enviada especial a Whasington).- Uno de los temas centrales que se discutió fue la posibilidad de llevar adelante una coordinación de las políticas globales. Durante la crisis, los principales países del mundo, reunidos en el G 20 (de los que Argentina forma parte) coordinaron sus acciones para dar respuesta a la emergencia. Sin embargo, pasadas las mayores urgencias, siguió un período de desvanecimiento en la cooperación porque los gobiernos tendieron naturalmente a concentrar sus esfuerzos en las prioridades nacionales. Sin embargo, voces como las de John Lipsky, del Fondo Monetario Internacional, advierten que la cooperación en la definición de políticas globales sigue siendo un punto crítico para crear confianza en la fuerza y sustentabilidad de la expansión económica. Cuestiones como la falta de un plan de ajuste fiscal para reducir el alto endeudamiento en los países desarrollados (particularmente en los Estados Unidos) y los profundos desequilibrios entre las cuentas corrientes (el superávit externo de China) subsisten como elementos perturbadores.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

En este sentido, Lipsky señaló que la combinación de reformas del sistema financiero, la persistencia de grandes desequilibrios en las cuentas externas entre países y las diferentes tasas de crecimiento (aceleradas para los emergentes, bajas para los desarrollados) aseguran que los movimientos en los flujos de capitales seguirán siendo un tema importante para el equilibrio macroeconómico mundial. El representante del Fondo puso en duda la eficiencia de los controles en los movimientos de capitales y advirtió que la implementación unilateral de controles puede crear impactos sistémicos, ya que, después de todo, los controles de capital son por su naturaleza una medida discriminatoria que va en contra del acercamiento mulitlateral.

La necesidad de adoptar una red de seguridad para la liquidez internacional fue otra de las cuestiones centrales del debate, toda vez que en tiempos de tensiones los capitales tienden a refugiarse en paraísos que los pongan a salvo de pérdidas, atentando contra la liquidez de los mercados sobre los que se produce la huída y contra el crecimiento global. Durante la crisis, el FMI fue fortalecido en sus capacidades de asistencia para situaciones de iliquidez, tanto por un significativo aumento de los recursos con que cuenta como por una mayor flexibilidad en los instrumentos de asistencia. Sin embargo, Lipsky advirtió que hay todavía agujeros en la red de seguridad global. Más aún, señaló los elevados costos que significó la incertidumbre acerca de las redes de seguridad financiera en experiencias como los recientes problemas en la periferia europea. En tal sentido, se pronunció a favor de crear un sistema de apoyo a la liquidez internacional más predecible, posibilidad que se encuentra en la agenda de discusión G 20.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias