La Corte Suprema sigue emitiendo fallos que se parecen más a decisiones de gobierno que a sentencias judiciales. Hasta el momento dio instrucciones para aumentar haberes a todos los jubilados, limpiar el Riachuelo y modificar la situación en las cárceles de Buenos Aires. Ahora le tocó el turno de decidir quién paga impuestos. Dispuso que los bares y restoranes que funcionen dentro de entidades sin fines de lucro, como los clubes, estarán exentos del pago de IVA. El fallo beneficia, por ahora, a un club salteño, pero el antecedente podrá ser tomado por otros en el futuro. Ni siquiera pagarán el impuesto cuando se utilicen sus salones para fiestas. Se estima que sí deberán tributar IVA los productos que allí se comercialicen. El fallo podría complicar a los entes de recaudación de todo el país, que siempre investigan casos de evasión escondidos precisamente detrás de ese tipo de instituciones.
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