Cada maestrito con su librito, toca ahora poner sobre la mesa el que viene con Lavagna: aunque no parece ser una obra distinta en demasía al del salido Lenicov. Como caminando por un pasillo, sin poder salir por ningún costado, arranca nuevamente nuestra suspendida historia económica -más bien, nuestra actual historieta- y los cuadritos comienzan a llenarse, con textos de otros autores. La gran expectativa que rodea a la reapertura, obviamente que atravesará el meridiano de lo bursátil, que llega a este reinicio con la anuencia favorable del último día de la pasada semana, donde papeles locales a modo de ADR en los Estados Unidos, registraron porcentuales de suma importancia en el alza. Una buena inducción para la plaza local, en todo caso, derivado utilitario de esa actuación que la hace, doblemente sugestiva... • Por la vuelta
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Sea como fuere la rueda, lo importante es que: el mercado trabaje. Y la novedad sobre lo que se hablaba, está enancada en que no se extendió el feriado cambiario y se sale con todo el frente de ataque. Parece una medida correcta, para no seguir alimentando presiones y que deberían salir a enfrentar la realidad. Hasta dónde el «dólar Lavagna» será libre, lo veremos en cuanto coloquen el palo con la marca permitida. No deben descartarse nuevas engañifas, pretendiendo hechos naturales celosamente estudiados (lo que tiene las patas cortas, como lo han comprobado otros en estos meses) Jugarse a que el día en Bolsa será copiado de lo que suceda en la calle San Martín: no es original, pero puede ser bien cierto. «La craneoteca de los genios» (sensacional programa humorístico de hace décadas) ¡ataca de nuevo!... Informate más
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