ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

9 de octubre 2006 - 00:00

Cupones bursátiles

ver más
... Y pensar que algunos se ofenden si se apunta que en nuestro medio todo está pendiente del día por día, del cambio y recambio imprevisto -de ideas y personajes- y de situaciones que no llevan a soluciones: sólo a desconciertos. Ejemplo fresco: nos pasamos casi toda la semana en estos «cupones» haciendo hincapié, sumándonos, a aquella inquietud que había demostrado públicamente el titular de la CNV -señor Narciso Muñoz- y de su arenga a la unión de mercados, a promover el mercado de futuros, a lo que pudiera ser útil para sacar al sistema de la postración actual. Pues bien, el mencionado Muñoz es hoy nada más que otro «ex Comisión Nacional de Valores». Y en los entretelones del imprevisto recambio de funcionarios, se repite lo que es comedia favorita de nuestros gobernantes. El destinar a alguien en un puesto oficial, que viene de quedar afuera de otro. Desplazar al que venía y dejando entrever que no es por mala actuación, o ineficacia, sino por afinidades políticas con bandos que han caído en desgracia. En fin... más de lo mismo.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Ante esto, una gran desazón. No porque conociéramos al desplazado, ni pensemos que era un brillante titular de CNV, sino porque el manoseo sobre entidad tan importante para el sistema se ha vuelto grosero. Pero, debemos seguir adelante. Y hoy, estábamos tocando un asunto fundamental para empresas, inversores, Bolsa.


La negativa a que se compute el «ajuste por inflación» en los balances, que de aplicarse podría resultar un formidable estímulo en general. Y lo poco que se habla de ello. Se sabe de ciertas compañías que lo tradujeron en cuestiones legales -por ahora, sin resultados-, de ciertas notas dispersas donde los técnicos en la materia sostienen que desde tal punto de vista -el técnico- es indefendible la posición del Estado. Y sin que se sepa de acciones mancomunadas y sostenidas del sector industrial, para que el gobierno varíe su posición.  


Pagar impuestos sobre ganancias irreales, verse perjudicados en amortizaciones, o en quebrantos, potencia la presión fiscal sobre las sociedades y esto va también en desmedro de los accionistas en ellas. Lo que se está haciendo con los rígidos controles de precios y con esta verdadera actitud confiscatoria, derivan en que lo que se está viendo: una tendencia a perder margen y mostrar rendimientos cada vez más delgados. He ahí todo un tema, al que las instituciones podrían animarse, sabiendo que a partir del reconocimiento inflacionario: el mayor atractivo del mercado -la utilidad empresaria- podría ser un detonante de un ciclo bursátil. Que la Corte, tomándose todo el tiempo del mundo, lo esté considerando no parece suficiente, si no es que existe una corriente realmente importante reclamando por el tema. No queremos soñar más allá porque eso sería el ideal. Pero quitar este vallado sobre números empresarios en general, de por sí traería un impulso para salir del estado actual. Creemos.

Últimas noticias

Te puede interesar

Otras noticias