Dicen que la UE no puede crear barreras ante nuevo comercio mundial
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El presidente de la Comisión Europea hizo referencia específica a China, con un puesto cada vez más importante en el comercio internacional, y aseguró que la respuesta "no puede ser enrocarnos en una situación de proteccionismo pues sería una locura".
El actual comercio mundial "supone beneficios pero también transformaciones dolorosas y problemas por abordar", dijo Barroso, quien advirtió de que "no podemos resistir el cambio sino gestionarlo y no oponerse a él".
Barroso recordó que Bruselas ha propuesto en el actual debate sobre el próximo marco presupuestario de la UE (2007-2013) crear "un fondo de ajuste" para hacer frente a las consecuencias de la adaptación ante el proceso de liberalización comercial.
La Unión Europea tiene gran importancia en el comercio internacional, sus importaciones y exportaciones representan más de 20% del volumen mundial, es la principal exportadora de bienes y servicios y fuente de inversión extranjera directa.
Sin embargo, hay que hacer más cosas pues "el comercio trae crecimiento económico", pero las barreras aún persisten, agregó Barroso.
Además, el comercio internacional ofrece a los países pobres "una herramienta poderosa" para que se desarrollen y a la Unión Europea también le interesa crear nuevas posibilidades de exportación, con lo que "todo el mundo gana".
El equilibrio de poder en materia de comercio está cambiando y el de servicios es cada vez más importante, en el que la UE tiene ventajas comparativas que debería explotar, agregó.
El presidente de Ejecutivo comunitario se refirió además a la Estrategia de Lisboa, dirigida a lograr más crecimiento económico y más empleos de calidad y señaló que "nos estamos esforzando para avanzar a través de un camino lleno de reformas".
Barroso destacó la importancia de la contribución que el comercio internacional puede dar para lograr los objetivos de Lisboa, gracias a los aspectos exteriores de la competitividad, que van más allá de las fronteras del continente.
"El camino de Lisboa es largo pero el destino está claro" dijo Barroso, quien aseguró que "este viaje no se pude hacer si no se usa todo el potencial del comercio internacional en favor de la competitividad".
El objetivo que subyace en la agenda de Lisboa es "garantizar la salud a largo plazo de los tres pilares del desarrollo sostenible: económico, social y medioambiental", recordó.
Barroso reconoció que las reformas necesarias para lograr los objetivo de Lisboa "suponen elecciones dolorosas", y aunque Bruselas tiene también un papel que jugar, no puede imponerlas "de manera igual para todos", pues deben realizarse a nivel nacional y en concertación con todos los actores sociales.
Los países miembros tiene que presentar, el próximo octubre, a la Comisión Europea sus planes nacionales de reformas, que Barroso deseó que sean "ambiciosos y creíbles".




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