El dólar alcanzó un máximo de 20 años frente a sus rivales el jueves, luego de que el Banco de Japón reafirmó su política monetaria expansiva, lo que llevaba al yen a su nivel más débil desde 2002, mientras que el euro alcanzó tocó un mínimo de cinco años debido a la preocupación por el crecimiento en la región.
El dólar superó el nivel clave de 130 yenes después de que el Banco de Japón reforzó su compromiso de mantener las tasas de interés ultrabajas y la compra diaria de cantidades ilimitadas de bonos para defender su objetivo de rentabilidad.
"El Banco de Japón dio el visto bueno para seguir vendiendo yenes", dijo Lee Hardman, analista de divisas de MUFG Bank en Londres. El mercado había especulado con la posibilidad de que el Banco de Japón diera un paso atrás, dada la presión que está ejerciendo en los mercados de divisas.
Un funcionario del Ministerio de Finanzas respondió que Japón tomará las medidas oportunas en los mercados de divisas, calificando los recientes movimientos de "extremadamente preocupantes".
El yen JPY se situó por última vez en 131,24, el valor más bajo desde abril de 2002, y el dólar subía más de un 2% frente a la moneda japonesa en el día.
Ante la debilidad del yen, el dólar se catapultó a su nivel más alto desde diciembre de 2002 frente a una cesta de divisas.
"El billete verde se vio de las expectativas de que la Reserva Federal suba las tasas de interés más rápido que sus pares y, probablemente, amplíe la brecha de rendimiento entre los bonos del Estado estadounidenses y los japoneses (JGB)]", indicaron los operadores.
"Este movimiento del dólar/yen se ha debido principalmente a la ampliación del diferencial de largo plazo entre los bonos del Tesoro de Estados Unidos y los JGB", dijo Bipan Rai, jefe norteamericano de estrategia de divisas de CIBC Capital Markets en Toronto.
El índice del dólar se situó por última vez en 103,73, con una suba del 0,74%, después de haber alcanzado un máximo de 103,93.
El dólar recortó sus ganancias después de que datos mostraron que la economía de Estados Unidos se contrajo inesperadamente en el primer trimestre, ya que el resurgimiento de los casos de Covid-19 perturbó la actividad.
Mientras tanto, el euro cayó bajo la cota psicológica de 1,05 dólares, ya que los inversores seguían nerviosos por la posibilidad de que Rusia corte el suministro de gas a partes de la región por negarse a pagar en rublos.
El impacto en la Argentina
La semana pasada Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), adelantó que en la primera semana de mayo se avecina una nueva suba de las tasas de interés y de los bonos americanos.
Como consecuencia, los inversores vuelven a posicionarse en dólares, un fenómeno que es conocido dentro del mercado como “fly to quality” (vuelo a la calidad). El efecto pega en la Argentina.
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