26 de abril 2002 - 00:00

Duhalde prometió al campo que no aumentarán las retenciones

El gobierno prometió que no aumentarán las retenciones a las exportaciones del agro y presentará en 15 días un esquema fijo de impuestos que tendrá como objetivo «darle previsión a la producción agropecuaria».

Eduardo Duhalde
dedicó ayer tres horas y media a los problemas del campo y, entre promesas y disculpas, trató de frenar el paro del campo de una semana que comenzará el domingo.

Los representantes de las dos entidades que lanzaron la protesta agropecuaria, Confederaciones Rurales Argentinas y Federación Agraria Argentina, se llevaron la promesa de que no habrá más presión sobre la actividad pero no prometieron una postergación de la medida, tal como se especulaba desde algunos sectores.

Acopiadores, aceiteros, representantes de la Bolsas de Cereales y las dos entidades agropecuarias fueron convocados, en conjunto, por Eduardo Duhalde con el fin de concientizar a unos y persuadir a otros de que en el contexto actual una paralización de la actividad agropecuaria acentuaría los problemas del país. Luego de dos horas, Duhalde prefirió quedarse a solas con Manuel Cabanellas y Eduardo Buzzi, quienes encabezaban la rebelión del campo contra las últimas medidas del gobierno.

• Puntos traumáticos

La dirigencia le presentó una serie de puntos que califican como traumáticos y cuya consideración era clave para suspender la protesta sectorial: las retenciones a las exportaciones, el aumento del gasoil, el IVA diferencial y una solución al pago de los insumos. Estos temas conflictivos para el campo estuvieron en la mesa de discusión aunque no son de fácil resolución para el gobierno. Finalmente, los gremialistas del campo prometieron informar a sus confederaciones, pero no se planteó la posibilidad de postergar la medida. «La gente tiene mucha bronca», admitía anoche Manuel Cabanellas, presidente de CRA, quien negó una suspensión de la protesta aunque admitió que «informará a todos los asociados y ellos decidirán cómo seguir». En tanto, se mostraba satisfecho porque Duhalde se mostró partidario de aumentar el rango del área agrícola y crear un Ministerio de Agricultura, luego de admitir que «cuando era gobernador tenía más contacto con los productores...».

En tanto, el sector agrícola criticó duramente la imposición de retenciones mientras se especulaba con un posible aumento en las alícuotas de dichos derechos. Pero fue el mismo Duhalde quien desmintió el aumento de las alícuotas y prometió presentar antes de fin de año un esquema impositivo fijo que «permita dar certezas a la producción».

Durante toda la jornada legisladores, funcionarios y ex funcionarios salieron a criticar el aumento a las retenciones.

«El campo no resiste otro aumento de impuestos»
, decía el diputado de Acción por la República, Guillermo Alchourón, quien presentó un proyecto de declaración que solicita al Poder Ejecutivo «se abstenga de aumentar los gravámenes a las exportaciones de origen agropecuario». «Existe una errónea imagen de que el agro ha resultado ganador por el aumento del tipo de cambio. En la práctica esto no es así ya que el brusco cambio de las variables macroeconómicas junto con otras medidas complementarias a la devaluación tomadas por el Poder Ejecutivo han más que compensado negativamente dicho aumento del tipo de cambio», indicaba Alchourón.

• Discriminación

Por su parte, el ex subsecretario Gustavo Oliverio sostenía que «las retenciones golpean sobre la reactivación de las economías regionales. Con una alícuota de 20% el gobierno se quedará con u$s 1.135 millones de un ingreso por exportaciones de u$s 8.220 millones sobre una base de cosecha nacional de 70,8 millones de toneladas. Esto significa que cada productor transfiere al Estado u$s 46,5 por hectárea producida. Si los derechos de exportación suben a 30%, cada productor deberá pagar 55 dólares por hectárea». «Las retenciones terminan golpeando sobre la recaudación del país porque se invierte menos en tecnología, hay menos márgenes y menos rindes como consecuencia de un recorte en la producción que puede variar entre 8%-12%, que de todas formas terminará afectando la recaudación», avanzaba Oliverio.

Por su parte, el ministro de Producción y Finanzas de Córdoba,
Juan Schiaretti, volvió a expresarse en contra de que se produzca un nuevo aumento de retenciones a las exportaciones del sector agropecuario. «Las retenciones son una discriminación al campo. Cada vez que la Argentina le aplicó retenciones a la producción agropecuaria retardó el aumento de la producción. Cuando no hubo retenciones es cuando se duplicó la producción agropecuaria, cuando se ganó en productividad, cuando tuvimos cosecha ré-cord. Plantear eso en un momento como éste, donde las divisas que van a entrar dependen de lo que exportemos, es realmente contradictorio. Y es más contradictorio todavía que se diga que se devalúa para que la Argentina sea competitiva y pueda exportar y se le aplique un impuesto a la exportación».

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