El gobierno del presidente socialista de Ecuador, Rafael Correa, formalizó ayer su intención de aplicar una quita a la deuda externa privada del país al explicar a los acreedores las líneas generales de su plan de renegociación del pasivo de u$s 10.313 millones.
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El titular del Ministerio de Economía, Ricardo Patiño, se reunió el miércoles con 28 delegados de los prestamistas a quienes expuso los derroteros de la política de reestructuración, atendiendo una solicitud en tal sentido. Patiño explicó «algunas líneas generales del plan y escuchó las posiciones de los acreedores sobre el proyecto de priorizar la inversión en el sector social y el capital humano antes que el servicio de la deuda (equivalente a 25,3% del producto interno bruto)», señaló el ministerio en un comunicado. Ayer, un informe del Citibank pronosticó que la quita que propondrá Ecuador alcanzará a 60% de la deuda, algo que no fue luego confirmado por Patiño.
El lunes, al asumir el poder, Correa declaró que irá «a una renegociación soberana y firme de la deuda externa y, sobre todo, de las inadmisibles condiciones impuestas en el canje de 2000», después de que el gobierno de la época declaró una moratoria.