27 de febrero 2002 - 00:00

EE.UU. abre mercado ya al acero argentino

En medio de los problemas que tiene la Argentina para llegar a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el gobierno recibió ayer una buena noticia. Estados Unidos cumplió su palabra y comenzó, tal como adelantó este diario el lunes pasado, a abrir alguno de los mercados vedados total o parcialmente a las exportaciones argentinas.

La primera novedad en este capítulo se conoció ayer cuando desde el Departamento de Comercio norteamericano se le comunicó al Ministerio de Relaciones Exteriores, más específicamente a la Secretaría de Relaciones Económicas Internacionales que dirige Martín Redrado, que la Argentina podría volver a exportar algunos productos siderúrgicos con normalidad. Específicamente se libera el mercado norteamericano para los envíos de aceros planos laminados en frío, por el cual ingresan a la Argentina aproximadamente 60 millones de dólares por año, monto que podría llegar a los u$s 100 millones a partir de 2002 y luego de esta apertura.

•Investigacción cerrada

En concreto el comunicado oficial del gobierno de George W. Bush indica que «no se impondrán derechos adicionales compensatorios a las exportaciones argentinas» de ese producto, con lo cual la investigación abierta por Estados Unidos para determinar si existían subsidios desde la Argentina a estos envíos queda cerrada. Con esto a las exportaciones de este tipo provenientes de la Argentina no se les aplicarán salvaguardias.

El argumento que, en su momento, habían expuesto los industriales norteamericanos (fundamentalmente nucleados en la ciudad de Pittsburgh), era que el mecanismo de reintegros a las exportaciones argentinas implicaba un subsidio, con lo cual convenía colocar derechos adicionales a los envíos provenientes de terminales como Techint o Somisa. El mismo argumento había tenido definición negativa para los exportadores argentinos en el caso de la miel.

•Promesa cumplida

La última decisión en un proceso de este tipo corresponde al Departamento de Comercio norteamericano, que en situaciones normales falla siempre a favor de los industriales de este país. Sin embargo, el gobierno republicano de Bush cumplió con la promesa que se le hizo hace 20 días al propio Redrado de ayudar a la Argentina vía eliminación de restricciones para las importaciones del país. El primero acto en este sentido es el dado ayer. Sin embargo, se estima que definiciones similares podrían comenzar a verse en sectores como la miel, los lácteos, la madera, las carnes y los cítricos.

El marco de las negociaciones se darán dentro del Consejo Bilateral de Comercio e Inversión (Bilateral Council on Trade and Investment), que el gobierno norteamericano decidió crear el viernes pasado y donde diplomáticos de la Argentina y de Estados Unidos discutirán la situación de todos los rubros en cuestión. Este tipo de Consejo se abre por decisiones políticas más que económicas. Para América latina hay dos antecedentes: con México antes del ingreso de este país al ALCA y con Chile que en los próximos meses firmará un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos. En el caso argentino no significa que vaya a seguir los pasos mexicanos y chilenos. Simplemente se trata del segundo capítulo de las conversaciones que están manteniendo el gobierno de Eduardo Duhalde con el de George W. Bush para conseguir ayuda internacional para la Argentina. El primero está absolutamente trabado dentro del FMI por la falta de definiciones políticas para cumplir con el «plan sustentable» que reclaman desde el organismo financiero internacional. El segundo es la apertura de algunos mercados de Estados Unidos vedados para la Argentina, avance que es responsabilidad del gobierno norteamericano y donde aparentemente comienzan a mostrarse gestos de buena voluntad.

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