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Según el diario, un alto responsable de Andersen, que no identificó, dio a entender que esta podría ser una solución aceptable a condición de que la empresa no tenga que declararse culpable ante un tribunal.
Los altos responsables del Departamento de Justicia citados por el periódico no quisieron especificar si aceptarían esa solución.
Andersen quedó muy afectado por el escándalo de La quiebra del gigante de la energía estadounidense Enron -para el que auditaba las cuentas- en diciembre, caso en el que fue inculpado el pasado 14 de marzo por obstrucción de la justicia.
Según un documento hecho público por la Cámara de Representantes, un auditor de alto nivel de la sede de Andersen Estados Unidos en Chicago (Illinois, noreste) se había inquietado desde fines de 1999 por las prácticas contables de Enron.
Esos métodos le permitieron -con la ayuda de asociados- inflar los resultados del grupo hasta fines de 2001. Enron finalmente solicitó ampararse en la ley de quiebras en diciembre pasado.
Andersen Estados Unidos trata actualmente de negociar un acuerdo amistoso con los accionistas De Enron, que presentaron una demanda en su contra, y obtener el abandono de las acciones judiciales entabladas por las autoridades.