Estados Unidos y México suspendieron las compras de carne vacuna brasileña y sus derivados ante el insólito temor de que estén contaminados con Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), también conocido como mal de la «vaca loca». La decisión, que puede tomarse como una traba burocrática con segundas intenciones, acompaña el anuncio similar adoptado el viernes por Canadá.
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La idea de los países del NAFTA se basa en que Brasil importó entre 1994 y 1999, 4.391 animales reproductores desde Alemania y Francia, los que supuestamente habrían sido alimentados con harinas animales, una práctica que sería causante del desarrollo del mal de la «vaca loca». Hasta ahora, no hay en territorio brasileño casos declarados de la enfermedad pero, al tomar su resolución, los países importadores de carne argumentaron que Brasil no respondió a tiempo un requerimiento de garantías de que sus vacunos no están contaminados con la enfermedad.
En realidad, la cuestión es más simple para el subsecretario para Asuntos de Integración, Económicos y Comercio Exterior de Brasil, José Alfredo Graca Lima, quien reconoció que en los acuerdos en materia de salud animal suscritos entre los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá se determinó la política de rechazar importaciones de países que no estén reconocidos como libres del mal de la «vaca loca», y entre ellos se encuentra Brasil.
La Agencia de Inspección Alimentaria canadiense, habría solicitado un rastreo del ganado vacuno del Brasil a partir de 1998, ya que este país importó animales vivos de Alemania y Francia -dos de las zonas donde el mal está más focalizados-incluso hasta 1999. Pero, según la versión canadiense, Brasil no respondió a un pedido de informes sobre el destino de dichos animales. Los canadienses indicaron, en cambio, que ante un pedido similar, la Argentina, Nueva Zelanda, Uruguay y Australia, cumplieron rápidamente con la entrega de los datos reclamados, que prueban que su ganado vacuno está exento de la dolencia. «Los países están equivocados al levantar sospechas de contaminación del ganado brasileño con el mal de la 'vaca loca'», dijo el secretario de defensa agropecuaria del ministerio de Agricultura brasileño, Luiz Carlos de Oliveira, quien indicó que «Brasil envió a la Agencia de Inspección de Canadá todas las informaciones sobre la salud de los animales y las medidas preventivas sanitarias adoptadas». El funcionario brasileño reveló que el 1 de febrero Brasil envió «toda la documentación solicitada por las autoridades de los gobiernos, que demuestra que los rebaños están libre de contaminaciones y dolencia.