26 de junio 2002 - 00:00

Efecto dólar: los precios suben hasta 15%

La suba del tipo de cambio se traducirá de manera inexorable en un aumento de precios al consumidor, que rondará 10% -con picos de entre 5% y 15%- sobre los niveles actuales. En esta cifra coincidieron varias fuentes consultadas por este diario, tanto del sector supermercadista como entre los principales productores de bienes de consumo.

La misma tiene que ver con el hecho de que la industria alimentaria y de higiene personal había establecido sus precios en función de un dólar a $ 3,50; la diferencia entre ese valor y los $ 4 a que cerró la moneda estadounidense ayer (casi 15%) es la diferencia entre los precios de la semana pasada y los que seguramente comenzarán a verse en las próximas horas. El aumento total dependerá entonces de la incidencia de los insumos importados o «commoditizados» (harina, aceite, etc.) sobre el precio del producto terminado.

Sin embargo, y tal como viene sucediendo desde la primera devaluación, los aumentos no serán en lo inmediato por el total de la previsión: muchas empresas aplicarán la misma política de incrementos graduales hasta llegar al nivel buscado, y algunas de ellas (las más grandes) especularán con retrasarlos todo lo posible para tratar de obtener una mayor porción de sus mercados a costa de quienes aumenten desde el primer día.

Pero habrá sectores (computación, tecnología, pañales descartables, ciertos medicamentos, indumentaria) totalmente importados o cuyos insumos principales vienen del exterior que no podrán retrasar el aumento, y de hecho ya están trasladando la suba del dólar a los precios finales. Desde ya, la punta de la cadena -el comercio minorista- no tiene más remedio que transferir a sus clientes (los consumidores finales) los aumentos que les pasa el proveedor.

• Consumo en baja

Este fenómeno se produce en medio de una caída del consumo de alimentos y artículos de higiene personal de 30%, que en algunas categorías llega a 60% (las más «suntuarias») respecto del mismo mes del año anterior. Por eso, en las empresas -tanto en las productoras como en las cadenas minoristas- admiten que el temor por la posibilidad de que ese descenso sea aún más profundo desvela a los ejecutivos encargados de fijar precios.

De todos modos, ya desde el lunes repositores y remarcadores comenzaron a trabajar en función de nuevas listas de precios que les llegaron de empresas proveedoras (no las más grandes).

Hacía 10 días que no se registraban cambios significativos en materia de precios, justamente por la estabilización del tipo de cambio.

Curiosamente, la gimnasia de la autodefensa de los consumidores -que ya se acostumbran a stockear antes de los aumentos- hizo que en los híper se vieran changuitos cargados de papel higiénico, azúcar, café, latas de tomate, arroz y harina. El desconcierto ante los nuevos valores, además, ya se ve en las góndolas: por caso, un «pack» de papel higiénico de ocho unidades costaba más barato que el de seis (de la misma marca) en un estante de un híper que
Ambito Financiero utiliza como «boca de venta testigo», pero en otra góndola, del mismo pasillo, ese producto se vendía $ 2 más caro.

En la misma boca de venta resultó llamativo el aumento del kilo de pollo, de $ 2,68 a $ 3,69, de la lata de atún chica
La Campagnola, que pasó de $ 3,24 a $ 3,98, y el de una popular gaseosa de 2,25 litros, que aumentó 11,22% pasando de $ 1,96 a $ 2,18 (valores en relación con los vigentes una semana atrás).

Ambito Financiero
realizó una comparación entre los precios de 35 artículos alimentarios básicos, de limpieza y tocador de la semana pasada y los de ayer. En total, 40% de los productos medidos habían aumentado, 5,71% bajaron, 17,14% faltaron y 37,14% se mantuvieron. La canasta completa costaba la semana pasada $ 132,29 y ayer, $ 135,56, es decir 2,47% más.

A comparación de diciembre, 25,71% de los productos seleccionados aumentaron más de 100%, con un pico de 211% en el caso del aceite.

«A pesar de todo, lo más seguro es que las empresas grandes no tomarán la decisión de tocar sus listas de precios hasta tanto se consolide este tipo de cambio a cuatro pesos. En función de eso, y si sucede, lo más probable es que los aumentos vayan de 5% a 10%, con picos de hasta 15% en algunos artículos en los que lo importado tiene gran incidencia»
, dijo a este diario una fuente de la industria alimentaria.

Otro informante del sector fue más allá:
«Con una caída de 35% en las categorías más masivas, es casi impensable retocarlas mucho hacia arriba. Lo más probable es que se aumente poco en esas líneas de productos, y se compense subiendo algún punto más los menos populares. Pero todo está en el aire hasta tanto no se defina cuál es el dólar real».

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