• Los acontecimientos internacionales marcaron la sesión bursátil en la Argentina y en el resto de los mercados. Primero se conoció la decisión del gobierno chino de abandonar el tipo de cambio fijo, lo que generó la inmediata revaluación de 2% en el yuan, movimiento que fue considerado insuficiente en Wall Street. Al rato se produjeron nuevos atentados en Londres (esta vez sin víctimas), que generaron una reacción negativa en prácticamente todas las Bolsas. También cayeron los bonos del Tesoro estadounidense, generando una suba de la tasa de interés en los títulos a 10 años hasta 4,27% anual, contra 4,17% de la jornada anterior.
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• La suba de tasas en el exterior esta vez jugó en contra de algunos títulos locales, que venían con un fuerte rally alcista. Uno de los que se salvó, sin embargo, fue el BODEN 2014 que ayer subió otro 0,40 por ciento y cerró en $ 93,80. En la primera licitación efectuada por el gobierno de este bono, a principios de mayo, había salido a $ 78, lo que implica un incremento de nada menos que 20 por ciento en poco más de dos meses.
• El mercado apuesta a que los bonos que ajustan por el CER de mediano y largo plazo continuarán con subas en sus cotizaciones. En realidad, se considera que con el alto nivel de inflación que tendrá la economía por lo menos en lo que resta de 2005 y 2006 pagar más de 5% por encima del CER es un premio exagerado. Por lo tanto, lo más probable es que el precio de estos títulos suban hasta ofrecer un menor rendimiento una vez descontada la inflación.
• El BOGAR 2018 sigue el mismo rumbo que el BODEN 2014 (ambos están nominados en pesos, ajustan por el CER, y tienen duraciones parecidas). Ganó 0,50% y sigue siendo también otra de las apuestas preferidas. En cambio, hay menos interés por los títulos en pesos de plazos más cortos, como el BODEN 2008, sobre todo porque ya tuvieron subas todavía más fuertes en los precios que los de plazos más largos, con lo cual el potencial de nuevos incrementos es más limitado. Los bonos en pesos más largos, el Discount y el Par (vencen en 30 y 35 años, respectivamente), también cayeron ayer ante la preferencia de inversores por bonos de menor duración.
• Continúa la tendencia de ingreso de divisas al país para posicionarse en bonos, aprovechando que el gobierno está decidido a mantener al dólar sin cambios significativos de su nivel actual en $ 2,88, aunque algunos casas de cambio salieron a ofrecerlo a $ 2,87. Prueba de ello es que el Banco Central tuvo que salir a comprar u$s 132 millones para impedir que caiga más la divisa. Un poco más de un tercio corresponde a las exportaciones de cereales y oleaginosas. El resto son divisas que poseen inversores locales que se pasan a pesos o dinero que ingresa del exterior.
• Por ahora, el Banco Central se niega a convalidar una suba de las tasas, pese a la presión que existe por el fuerte ingreso de dólares y la inyección de pesos para absorberlos. De todas formas en agosto habrá un panorama complicado, ya que vencen más de 5.500 millones de pesos en Lebac.
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