El diario galo Les Echos publicó hoy una entrevista, en donde, el titular del FMI, Straus-Khan, asegura que "la situación es bastante clara. El año 2009 ya se ha jugado en buena medida y será muy malo". Por regiones, la peor parte se la llevan los países avanzados, con una recesión del orden del 2%.
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El francés teme un segundo shock bancario debido a una degradación de la coyuntura. Admitió que "es posible un efecto de segunda vuelta", recuperando una hipótesis que había pasado a segundo plano en los últimos meses.
"La próxima previsión del FMI, en tres meses, bien podría aproximarse a cero", agregó el responsable del organismo financiero, que sitúa a principios de 2010 el inicio de la recuperación "si se dan una serie de condiciones", la primera de ellas relativa a las políticas públicas y de estímulo económico. En su opinión, "la chispa de las 'subprimes' ha incendiado un polvorín" y, como consecuencia, los créditos que no eran malos al principio acabaron siéndolo debido al deterioro de la situación de los prestatarios.
Tampoco ocultó su inquietud ante el regreso del proteccionismo, aunque cree que el de hoy no se manifiesta como el de los años 1930 a través de un aumento de los aranceles. "Cuando un país incita a sus banqueros, como contrapartida a una ayuda en forma de recapitalización o de garantía de depósito, a dedicar exclusivamente sus actividades de crédito a nivel nacional, es una forma de proteccionismo", explica.
Por otro lado, el presidente del Fondo se dice partidario de revisar el sistema económico mundial, subraya el "fracaso" del pensamiento "ultraliberal" y apuesta por un mercado financiero mejor regulado, pero no se trata de decir que es "el fin del capitalismo".
"Por ejemplo, la polémica sobre la remuneración de los directivos empresariales, que es legítima, no plantea el problema de la desaparición de la economía de mercado, pero sus reglas de funcionamiento tienen que tener cierta ética social", argumenta Straus-Kahn, que hace dos días reclamó el apoyo de los países para "reaccionar con dinamita" contra los paraísos fiscales y despedir a los ejecutivos de las instituciones financieras que han provocado la crisis.
Dominique Strauss-Khan, que se encuentra participando en el Foro Mundial de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) sobre la competencia, advirtió que los bancos centrales no deben ser "solamente responsables" de la masa monetaria y de la inflación sino también de la "estabilidad macroeconómica".
En la misma línea, para su homólogo al frente del Banco Mundial, Robert Zoellick, "lo que empezó como una crisis financiera y se convirtió luego en una crisis económica ha devenido en una crisis de desempleo y (se desconoce) hasta qué punto va a pasar a ser una crisis humana y social". Además, según unas declaraciones que publica hoy Financial Times, advierte de que los pobres sean los más perjudicados por este deterioro. Según sus cálculos, ha arrojado a sobrevivir con menos de dos dólares al día a otros 53 millones de personas que se suman a los entre 130 y 155 millones que hubo en el 2008 debido a la carestía de los alimentos y el combustible.
Asimismo, Zoellick ha criticado la "desconexión" entre "la retórica de los dirigentes políticos que hablan de globalidad aquí y allá y sus políticas". Por ello, señala, "es posible que estemos casi al final del G7 y al comienzo del G20", pero agrega que mientras que este último grupo de países industrializados y emergentes es más representativo, "es demasiado grande para resultar eficaz".
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