El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Por su parte, el gobierno solicitó ayer a los ministros de Economía provinciales que encaren en forma global con la Nación la renegociación de las metas fiscales con el FMI.
Ayer fue un día de intensas reuniones. Al mediodía se encontraron los ministros provinciales en el Consejo Federal de Impuestos. Allí fijaron una posición común, que pasó fundamentalmente por resistir la eliminación de los bonos y solicitar el pago de la deuda.
Luego fue el turno de los técnicos del Fondo Monetario Internacional, que se reunieron separadamente con tres ministros provinciales:
En el caso de Buenos Aires, se habló del ajuste de $ 1.300 millones prometido por Felipe Solá. Es clave para conseguir la reducción de 60% del déficit de u$s 5.000 que tuvieron las provincias en 2001.
Schiaretti, por su parte, presentó el plan de reducción de gastos por $ 415 millones, incluyendo jubilaciones anticipadas y no renovación de contratados. Uno de los puntos salientes tiene que ver con un proyecto para cobrarse los impuestos a los empleados públicos al momento del pago del salario, lo que podría levantar una polvareda los próximos días.