Empresarios en IDEA creen inevitables los despidos
-
Alarma fiscal: la caída de la recaudación golpea más a la Nación que a las provincias en lo que va de 2026
-
Finanzas en pareja: 5 consejos necesarios para potenciar tus ahorros en dólares y no terminar tu relación
Robert
Reich, ex
secretario
de Trabajo
de Bill
Clinton y
asesor de
Barack
Obama,
durante su
disertación
ayer en Mar
del Plata.
Por eso, y por la ausencia de un sistema de subsidios para el desempleo en el país, sugirió la conformación de un órgano tripartito gobierno-empresas-gremios para tratar de paliar los efectos de esas medidas. «Pero tampoco Estados Unidos es un paraíso en ese sentido: sólo 40% de los desocupados tienen cobertura del fondo de desempleo; el resto ya cumplió los 18 meses de cobertura que prevé la ley, o era independiente, o trabajaba part-time.»
En una referencia no muy elíptica a la Argentina, aseguró que «para que no haya despidos tiene que haber inversión, y los países más atractivos para los inversores son los que respetan la seguridad jurídica, donde impera la transparencia y la rendición de cuentas en los actos de gobierno,donde la gente puede predecir que se cumplirán las normas. Lo contrario son los países en los que imperan los sobornos, los lobbystas, donde las leyes cambian de un día para el otro».
Un rato antes Ricardo Lorenzetti, titular de la Corte Suprema, había hablado de la Justicia casi «in abstracto», hasta que desde el público le preguntaron por la lenidad de los jueces para con los convictos. El presidente de la Corte sorprendió al decir que «los jueces deben tomar conciencia de que el respeto a las garantías no implica una Nación de puertas giratorias». Seguramente fue ese párrafo (en su exposición de casi una hora) la que le valió la larga ovación que le brindaron los casi 900 empresarios que habían madrugado para escucharlo. «Las reglas del debido proceso deben ser cumplidas por el juez, pero también el ciudadano tiene derecho a vivir seguro. No hay que negar un derecho para garantizar el otro. Ciudades como Nueva York o Miami cambiaron con políticas públicas para reparar las injusticias y la marginalidad, no por los jueces.»
El jefe del máximo tribunal almorzó en privado con un grupo de CEO y ejecutivos, y muchos de los asistentes admitieron cierta desilusión con la experiencia: «Cada pregunta que se le hacía respondía (y está claro que no podía hacer otra cosa) que no podía emitir opinión porque en el futuro podría tener que expedirse sobre el tema. Pero sí dijo que el país tenía un déficit legislativo importante en áreas clave», le confidenció a este diario uno de los participantes de ese almuerzo.
Varios de los asistentes se quedaron con las ganas de preguntarle su opinión sobre un tema que Lorenzetti había tocado en su discurso público. Dijo que hace años los jueces « tenían menos problemas, algún pleito que decidir, un asesinato por año. Ahora la litigiosidad de la sociedad se ha multiplicado». Uno de los aspectos en que esa litigiosidad creció de manera exponencial es el de los juicios laborales. Y esa explosión de demandas por accidentes del trabajo se originó justamente en un fallo de la Corte, declarando inconstitucionales los topes a las indemnizaciones fijados en la ley de ART. «Me hubiera gustado preguntarle sobre eso, pero no se pudo», le dijo a este diario otro confidente.




Dejá tu comentario