No olvidemos que este gobierno aumentó el gasto público durante la gestión Kirchner en 2.700 millones de pesos en cuatro meses, casualmente los que le aportó extras -como un imprevisto PRODE- el boom de la soja. Por las dudas, mejor que el precio siga alto y permita disimular demagogias en gastos de gobierno. O sea, deseemos que China siga abandonando el marxismo, que nuestra izquierda dinosáurica nos propone aquí. Porque China hacia un socialismo moderno con base en el capitalismo -como en varios países europeos, Chile o Brasil- empina con su mayor bienestar la demanda internacional y, consiguientemente, el precio de la soja.
Veamos la posición de quienes niegan la «sojadependencia»:
«La participación del complejo sojero en las exportaciones argentinas treparía este año a 26% (cerca de u$s 7.600 millones), ubicándose bien por encima de las restantes cadenas productivas (sus más cercanos seguidores son el «com
Dejá tu comentario