"Economía está en piloto automático"
Importantes definiciones surgieron del encuentro anual en Córdoba de la Fundación Mediterránea. Es uno de los eventos más importantes del año en ese sentido y contó con la presencia de empresarios de diferentes sectores. Entre los economistas asistentes sobresalieron las presencias de Guillermo Perry (Banco Mundial) y de Guillermo Mondino (Lehman Brothers). En entrevistas con este diario, hablaron sobre los riesgos y las amenazas a la actual bonanza económica a tener en cuenta.
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Guillermo Mondino
Periodista: ¿Qué tanto depende el país de la positiva situación internacional?
Guillermo Mondino: Es extraordinariamente positivo y continuará siendo muy favorable por mucho tiempo. El desperdicio sería desaprovechar una oportunidad única que tenemos hoy. Algunas cosas se hacen para aprovechar el momento. Tenemos una posición fiscal muy buena, que elimina un riesgo terrible, típico de la Argentina, que es el de expropiación por la necesidad desesperada del Estado de conseguir fondos a través de un impuestazo o de la confiscación de activos.
G.M.: Hay una política monetaria muy expansiva. Preferiría que el gobierno sincerara más rápidamente el tipo de cambio real. Todo el mundo, incluso el gobierno, está pensando en un tipo de cambio real que se aprecia. En el Presupuesto 2006 se habla de casi 10% de inflación y de tipo de cambio estable el año que viene. Eso es una apreciación importante. Si el gobierno resolviera el asunto mas rápidamente dejando que el tipo de cambio vaya al equilibrio más rápido, tendríamos una estructura de precios relativos mas estable que permitiría que la política monetaria fuera más independiente y pusiera mas atención al fenómeno de la necesidad de provisión de liquidez apropiada.
G.M.: Montar el sistema de mercado, la institucionalidad económica. En esto la Argentina no tiene ningún progreso. Al contrario, da toda la sensación de ir para atrás en muchos frentes, como la aprobación de la compra por un grupo local de inversores de Edenor, rompiendo lo que teóricamente debía ser la independencia entre el transporte, distribución y la producción de la energía. Eso va generando bloques monopólicos donde la competencia no avanza.
P.: ¿Y la política comercial?
G.M.: Menos. En ese aspecto este país es un caos. El grado de opacidad de la política comercial argentina es fenomenalmente alto. Tampoco hay una política industrial transparente de forma que uno pueda reconocer las fortalezas y debilidades. La política impositiva, lo mismo.
P.: ¿Ve políticas activas serias del gobierno?
G.M.: No veo un equipo económico con el interés puesto en esos frentes, más bien los veo en piloto automático. Hay que ser sinceros, cuando pueden mostrar tasas de crecimiento interanual de 10% es obvio que se sienten cómodos. El incentivo de ponerse a hacer otras cosas pensando que se puede crecer a 12% o 13% es relativo.
P.: ¿Cómo ven la situación argentina los inversores externos?
G.M.: Ven este mercado como una oportunidad para hacer una diferencia de capital. Es uno de los mejores papeles para tener entre los mercados emergentes porque la prima de riesgo que todavía el mercado le pone a la Argentina parece suficientemente alta como para lo que son los riesgos macroeconómicos que se perciben en el horizonte.
P.: ¿Y a largo plazo?
G.M.: No veo un interés genuino de conformar posiciones de portafolio de largo plazo donde la Argentina tenga una participación importante.
P.: ¿Llegará ese interés?
G.M.: Dependerá de lo que arme el gobierno, de la estabilidad de reglas que tenga. La parte discursiva no ayuda cuando en la realidad se cambian todos los días las reglas de juego. Los inversores extranjeros dicen «yo no me olvido cuando hace 45 días el gobierno publicó que había acuerdo con Suez y hoy anuncian que se va, y que se va porque siente que el gobierno no cumplió el acuerdo».
P.: ¿Cómo evalúa las últimas emisiones de deuda argentina?
G.M.: Creo que la Argentina tiene que ir de a poco recreando un mercado de capitales para poder colocar deuda. La credibilidad lleva tiempo. Se entiende que esta administración debió abocarse a resolver el canje de deuda, pero ahora tiene que recrear el sistema de capitales y aún con 25% de la deuda en default, no le será fácil emitir en el exterior en ese contexto.
P.: Brasil emitirá deuda en reales a 5 años con tasa fija. ¿La Argentina podría hacer algo similar?
G.M.: No en este momento por las expectativas inflacionarias. En Brasil, el Banco Central ganó la batalla por su política monetaria y fiscal, la Argentina todavía no.




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